miércoles, 17 de septiembre de 2008

¿DÓNDE LEER? DE LIMA A MACHU PICCHU. DE CUSCO AL LAGO TITICACA

Ya lo han dicho un mogollón de personas. Leer es un placer. Pero ¿qué leer?. Yo que soy un lector lerdo, repetitivo, curioso, que no se deja atosigar por las recomendaciones o por los cantos de sirena de los críticos -y valgan verdades, algunos ya llevan en la sangre el agujón del amiguismo o la escarapela mercantilista de algunas editoriales- leo donde las hadas madrinas de la lectura me invitan al vaivén de sus alas.

Por ejemplo, llegando a Lima, Perú, me compré estos libros, que vemos en la foto de abajo: "El tacto de la araña", de Sebastian Salazar Bondy; "Celebración de Sara Boticelli", de Cesáreo Martinez e "Historia del Perú contemporáneo", de Carlos Contreras y Marcos Cueto.


Luego le siguieron "Poemas escogidos. Selected Poems 1958 - 2006" de Carlos Germán Belli; "Los dueños de astros ajenos" de Percy Vílchez Vela y "Las benévolas" de Jonathan Littell.

En otras ciudades del sur del País adquirí "La palabra del mudo", de Julio Ramón Ribeyro"; "Los comentarios reales" del Garcilaso de la Vega; "La puta de Babilonia", de Fernando Vallejo; y un libro que no lo compré pero que me lo prestaron en Bolivia: "Tres giros mortales / cuentos" de Julio Meza Díaz.

Como la literatura a veces pesa, los tuve que cargar en mi mochila por el sur de Perú. Desde Lima subiendo por Ayacucho hasta llegar a Abancay, en Apurimac. Arribar a Cusco y luego a Ollantaytambo y descender a Aguas Calientes. Luego subir a Machu Picchu, donde los cóndores imaginarios pasean sus sueños de siglos (ver foto abajo).

No me importa que digan que cómo existe alguien que pueda irse a leer a Machu Picchu. Pues, claro que sí. Y es muy fácil la ecuación. Cuando tú ya has admirado esa maravilla arquitectónica 13 veces, a la siguiente sólo te queda sentarte en medio de tanta belleza y energía mágica y hacer lo que te gusta, en este caso palpar la piedra milenaria y sentir el aire que se pasea por las hojas del libro que lees.

Si es poesía, mejor:


No, no sé bien si me veré en los altos

de una farmacia frente al Mar del Sur,

en una noche de Setiembre tibio;

o en cambio amanecindo a las orillas

de una laguna en medio del desierto,

exactamente nueve meses antes

(que Huacachina así se llama el punto);

no sé cuál será la visión postrera,

pero sí estoy seguro de que me iré

dándote, madre mía, eternas gracias

por haberme alumbrado en este mundo,

que aunque no hubiera sido un ser humnao,

sino piedra, o pescado, o vegetal,

ser tu vástago me bastara a mí.


(ACCIÓN DE GRACIAS. Poema de Carlos Germán Belli, perteneciente al libro "Poemas escogidos / Selected Poems 1958-2006". Editorial Universidad Ricardo Palma. Lima 2008.)

Carlos Germás Belli me ha acompañado por todo ese peregrinaje de nubes y verde. ¡Qué Camino de Santiago y ocho cuartos! (con el perdón de mis amigos de A Coruña) El camino a Machu Picchu es uno de los lugares más hermosos que hombre alguno haya podido pisar.

Si sales de Cusco a pie, maraviloso; si vas en auto o bus haciendo pausas en el Valle Sagrado de los Incas, espléndido. Cada rincón de esta tierra bendita, que posee una temperatura que le despierta a uno la libido del libro, es bueno para la lectura. Los amaneceres son de película y los atardeceres de ensueño. No te cuento sobre la noche, porque con tantas estrellas en el firmamento y un sinnúmero de luciérnagas en la soledad, se puede leer alguito.

Leer rodeado de tanta belleza es doble belleza. En la foto, Arthur, sobre mis huesos que contemplan tanta maravilla quieta en el tiempo. Ha sido su primera visita a Machu Picchu y, creo, que fue uno de los visitantes más jovenes del santuario en el verano.
Si subes más arriba, osea hasta Puno y pasas la frontera unos kilómetros, te encontrarás con el lago más extraño de todos: el lago Titicaca. En la localidad boliviana Copacabana, que se extiende a las orillas del sagrado lago me tendía o me sentaba para dejarme acariciar por la brisa del lugar mientras apaciblemente corrían las horas de mi borrachera lectora.

¡Qué hermoso es leer donde se siente bien!.


"El crecimiento económico del Perú de comienzos del siglo veinte se debió al incremento y variedad de las exportaciones de materias primas y la progresiva inversión directa de capitales extranjeros en minas, banca, seguros e industrias. Según Rosemary Thorp Bertram la economía peruana de fines del siglo diecinueve, a pesar de vivir dependiente de los mercados extranjeros, alcanzó una importante diversificación, una industrialización limitada y cierto grado de desarrollo autónomo“

( Historia del Perú Contemporáneo. Carlos Contreras y Marco Cueto. Editorial Instituto de Estudios Peruanos IEP. Cuarta edición, Perú 2007 )

Fotos y gráfico: literatambo.

jueves, 11 de septiembre de 2008

A 35 AÑOS DE LA CAÍDA DE CHILE Y A SIETE AÑOS DEL ATAQUE A LAS TORRES GEMELAS






Dos fotos, dos tiempos, el mismo dolor. A la izquierda, la fachada de la Casa de la Moneda de Santiago de Chile envuelta en humo durante el golpe de estado del 11 de setiembre de 1973. Arriba, humo en las Torres Gemelas de Nueva York durante el ataque del 11 de setiembre de 2001.

El 11 de setiembre se ha vuelto para parte del mundo occidental en una forma de número cabálico que produce escalofrío. Las Torres Gemelas de Nueva York han sido durante muchos años casi un símbolo para los Estados Unidos, y , ahora ya no están allí donde antes hacía levantar las miradas de los turistas curiosos, sino, que esa inexistencia se ha convertido en una presencia sublime que sigue ocupando su espacio en muchas mentes, especialmente de aquellas que perdieron allí a sus seres queridos.

Para los que viven al sur del sur, osea para los habitantes del sur de Sudamérica, el 11 de setiembre tiene también otra imagen, el dagerrotipo de un demonio que bombardeó la Casa de la Moneda de Santiago de Chile y destruyó la esperanza de un país y, lo que es peor, le lavó la cabeza. El 11 de setiembre es también la mirada y la voz impertérrita del presidente chileno Salvador Allende hablando sus últimas palabras sobre alamedas por donde pasará el hombre nuevo.

Todas esas voces, son las mismas voces que rebotan en el espacio de los que sufren y sufrieron en carne propia el ataque de las Torres Gemelas, porque Torres Gemelas o Casas de la Monedas se destruyen cuando se atacan habitaciones, calles, campos, caseríos o aldeas indefensas.

Hasta aquí llego, y, que se despida la tristeza, porque cuando escribo sobre Chile me sale de los poros las lágrimas de sus pobladores mapuches, especialmente aquellos que perdieron sus viviendas para dar paso al desarrollo entre comillas. Que te empantanen tus cementerios debe doler tanto como nos duele profundamente ver llorar a una mujer americana que perdió su esposo en ese fatídico 11 de setiembre.

Hasta aquí la tristeza, he dicho. Y tengo una pregunta.

Me gustaría saber qué produce la palabra „11 de setiembre“ en la mente de un joven del Zaire, o a un chico de Moldavia o a una chica del Tibet o de Angola. No tengo idea de lo que contestarían, pero es una curiosidad personal. Nosotros que vivimos en esta parte del planeta somos nosotros y nuestras circunstancias, pero no somos los únicos, porque en estos momentos una niña nace en un pueblito de la India o un canguro ha sido golpeado por un estúpido en Australia; un oso se acaba de caer al agua del polo norte y un campesino se levanta para trabajar en Japón.

Hace unos días repitieron en la televisión alemana la polémica película Fahrenheit del director estadounidense Michael Moore. Sin comentarios sobre este largometraje, pero sí un solo asunto, el film es un documento contundente que nos muestra muchas cosas que hasta el momento no han sido aclaradas.

Buenas tardes.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

FILM GERMANO „DOCTOR. ALEMÁN“: UN MÉDICO EN COLOMBIA

Arriba, afiche de la película "Dr. Alemán", que cuenta la historia de un practicante de medicina alemán que se interna en las profundides de las barriadas de Cali, Colombia.

La película germana „Dr. Alemán“ comienza con una toma general desde un avión, desde el cual se contemplan los techos y tejados de las casas de Cali, Colombia. En ese avión llega Marc, el „Dr. Alemán“, desde Frankfurt. La puerta de salida del aeropuerto se abre y el doctor es conducido a su casa por su colega, otro médico alemán a quien reemplazará durante un año de prácticas profesionales en el hospital de la ciudad colombiana. En el camino le describe que el país tiene revolucionarios y contrarrevolucionarios; pandillas grandes y pandillas menores, sicarios y asesinos a sueldo. Cali está bajo sus pies y le da la bienvenida con un sinfín de etcéteras.


La película „Dr. Alemán“ del director Tom Schreiber me causó grata impresión.


DR. ALEMAN a pesar de su historia sencilla nos muestra la situación de violencia que se vive en algunos barrios marginales de Colombia, en la película Cali, situación que se repite en muchas ciudades latinoamericanas, dejando de lado –por supuesto- las muertes a mansalva que suceden a diario en la película.


El primer trabajo del joven practicante Marc (August Diehl) es extraer una bala del pecho de un herido, hecho que se tornará cotidiano. Más tarde conocerá a la vendedora de un quiosko, Wanda (Marleyda Soto), con quien inicia una relación de amor y se envolverá en un mundo del que procuran alejarse sus colegas del hospital. Para ellos, cruzar la frontera de sus casas (sus ghetos) forma parte de la boca feroz del peligro y no se atreven y prefieren ignorar esa realidad que sólo ven en el quirófano cuando atienden a baleados o golpeados. Marc comienza, desde entonces, a conocer las calles profundamente, y, percibe los tejemanejes y las rencillas entre pandillas de los barrios de la perifería de Cali, hasta que llega a conocer al líder de un grupo apodado „Juez“.


Desde entonces corre la adrenalina; Juez es el enemigo número uno del grupo al que pertenece su adorada Wanda y culpable del asesinato de uno de sus miembros. Cuando se enteran que Marc conoce a Juez se sospecha de su lealtad y es golpeado. Al final de la película, Marc cita en un hotel a la mujer de Juez usándola como anzuelo. Llega entonces Juez amenazando a su querida Wanda con una pistola. La mata friamente de un disparo en su delante. Marc queda aturdido un instante y reacciona velozmente matando por la espalda a Juez cuando huye.


Los últimos diez segundos de la película muestran a un policía entregando el pasaporte a Marc en las oficinas de la policía.


La película es adornada musicalmente con temas salseros y se percibe, a través de los ojos del director, la solidaridad y la alegría que existen en las calles de Cali, especialmente en sus barrios. Los 106 minutos que se invierten para ver la película valen la pena. Regular tirando para buena.


Para ver el trailer de la película:

http://www.trailerseite.de/archiv/trailer-2008/9435-dr.-aleman-film-trailer.html

martes, 9 de septiembre de 2008

POEMA DE CESARE PAVESE A CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO


A la izquierda, la portada de la novela corta de Cesare Pavese "Entre mujeres solas". Editorial Lumen www.editoriallumen.com

a su lado una foto del escritor italiano que nació hace cien años. Abajo, foto de una isla que se levanta a unas millas de la Isla del Sol, sobre el lago Titicaca, Bolivia. Véase un árbol solitario sobre una isla solitaria, a su lado, como un espejismo se levanta otro árbol que ha nacido de sus raíces. La imagen es enternecedora y me hizo recordar a Cesare Pavese. Si viajan a Bolivia, la podrán ver con largavistas desde las playas de Copacabana, o en el trayecto en barco a la Isla del Sol. Foto: literatambo Bolivia agosto 2008.

Su imagen se asemeja a esos árboles solitarios que crecen en una isla y mueren de pie. El mes pasado, visitando la Isla del Sol en Bolivia, sobre las aguas del sagrado lago Titicaca vi lo que se asemejaría a Césare Pavese: un árbol de pie, solo sobre una isla solitaria, aunque –a su lado, y, de sus raíces se levantaba otro árbol, ¿o fue un espejismo?-. La vida de este escritor italiano, que nació en Santo Stefano Belbo (Cuneo) el 9 de setiembre de 1908, osea hace cien años, no fue un espejismo, sino el reflejo de un hombre que estrujó su alma hasta condenarlo al juicio cotidiano del existencialismo.


Durante toda su vida se corrió de la soledad y trató de vencerla. No sabemos quién venció al fin y al cabo, o si la soledad o él, porque el poeta se mató en la flor de su madurez, cuando apenas tenía 42 años de edad.


Pavese fue un hombre políticamente activo y tradujo a Melville, Anderson, John Dos Passos, Gertrude Stein y Daniel Defoe. Entre 1936 y 1950 publicó una parte muy importante de su literatura, con títulos como "El oficio de poeta", "Diálogos con Leuco", "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos", "El oficio de vivir", "La casa en la colina" y "La luna y la fogata".


El 27 de agosto de 1950, Cesare Pavese se quitó la vida.


A continuación leemos un poema de Césare Pavese, el cual seguro que nos transportará sobre las nubes del amor y la tranquilidad.


PENSAMIENTOS DE DINA

Es un placer lanzarse al agua que fluye límpida
y fresca de sol: a esta hora no hay nadie.
Al rozarlas, las cortezas de los chopos te hacen estremecer
mucho más que el agua crepitante de un chapuzón. Bajo el
agua todavía está oscuro
y hace un frío que pela, pero basta emerger al sol
y se vuelven a mirar las cosas con ojos lavados.

Es un placer tenderse desnuda sobre la hierba ya caliente
y buscar con los ojos entornados las grandes colinas
que sobrepasan los chopos y me ven desnuda
y nadie de allí se percata. Aquel viejo en ropa interior
y sombrero, que iba de pesca, me ha visto zambullirme,
pero ha creído que era un muchacho y no ha dicho ni pío.

Esta noche regreso como mujer, vestida de rojo
-aquellos hombres que me sonríen por la calle no saben
que ahora estoy tendida aquí, desnuda-, regreso vestida
a recoger sonrisas. Aquellos hombres no saben
que esta noche tendré caderas vigorosas bajo el vestido rojo
y seré otra mujer. Nadie me ve aquí abajo:
y más allá de las plantas hay dragadores más fuertes
que aquellos que sonríen: nadie me ve.
Son necios los hombres -esta noche, bailando con todos,
será como si estuviese desnuda, como ahora, y nadie sabrá
que podría encontrarme aquí sola. Seré como ellos.

Tan sólo que, los muy necios, querrán abrazarme estrechamente,
susurrarme pícaras proposiciones. ¿Pero qué me importan
sus caricias? Sé hacerme caricias yo sola.
Esta noche deberíamos poder estar desnudos y vernos
sin pícaras sonrisas. Yo sonrío sola
al tenderme aquí entre la hierba y nadie lo sabe.


Recomiendo el trabajo de Marta Rivera de la Cruz titulado "La mujer en la narrativa de Cesare Pavese".http://www.ucm.es/info/especulo/numero3/cpavese.htm

viernes, 5 de septiembre de 2008

EL POETA DOMINGO DE RAMOS EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LIMA 2008


Por José Carlos Contreras Azaña


„La poesía es un enigma que está mas allá, entre las grandes preguntas celestes. La poesía es una circunstancia, según decía Goethe“ (1)

(Domingo de Ramos)


Lo encontré rodeado como una abeja reina es rodeada por sus admiradores, osea como una abejita oronda en el panal. La poesía es la miel y este poeta peruano -nacido en la tierra del pisco, Ica- que escribe con la energía telúrica de las paredes derruidas por los temblores o las humedades de Lima, se ha sabido ganar a punta de pluma un lugar en el escalafón de la poesía de Perú. Se llama Domingo de Ramos, y, su presencia causó alborozo en la pasada Feria Internacional del Libro de Lima.


A este poeta se le quiere, y a los que le han leído poco, su nombre les lleva a derimir rivalidades con el significado católico de su apellido: domingo de ramos. Lima es católica hasta el hartazgo, y supongo que Domingo Ramos (Ica, Perú, 1960) o sus amigos son los cómplices de adherir a su apellido la „de“, que tantas veces me ha llevado a comparar su apelativo con la homónima fecha del calendario cristiano.


Domingo de Ramos anunció que pronto estará de gira por Europa y llegará a Berlín cargado con una mochila llena de poemas y libros. Hace unos meses leímos en el programa HALTESTELLE IBEROAMERIKA de http://www.querfunk.de/ su poema „Yo no soy un ganster“. Abajo transcribimos el poema „De la madre“.


Domingo de Ramos empezó leyendo al poeta andaluz Antonio Machado en la biblioteca de su barrio. Allí habían pocos libros de poesía, pero se devoró todos los que existían. Leyó a César Vallejo y cayó fulminado por su verso. Antes había paseado por las obras de Rimbaud, Verlaine, Baudelaire y Mallarme. Más tarde descubrió la poesía anglosajona desde William Shakespeare hasta la generación Beat. Luego seguirían la poesía china y japonesa, y las grandes plumas del Siglo de Oro de la literatura española.


Como en todas partes le sucede a un creador, existen también detractores de su obra. Lectores o académicos que menosprecian su poiesis, y que no entienden que la forma de escribir de Domingo de Ramos forma parte del desarrollo de un país, de una ciudad, con sus aciertos y desaciertos, entre el caos y la gripe cotidiana. Que su verso forma parte de una sensibilidad que brota de una sociedad peruana centralista y nacida también de la inmigración, de la multiculturalidad y trasluce los bemoles de las crisis y caídas, de los triunfos y las derrotas de una nación en vías de ebullición.


Entre las obras de Domingo de Ramos, que es uno de los fundadores del movimiento literario „Kloaka“ figuran Antología (2006), Arquitectura del Espanto (1988), Pastor de Perros (1993), Luna Serrada (1995), Ósmosis (1996) -Premio COPE-, Las Cenizas de Altamira (1999), Erótika de Clase (2003) -Premio Carlos Oquendo de Amat.


Arriba, Domingo de Ramos delante de la puerta de la sala José María Arguedas de la Feria Internacional del Libro de Lima. Abajo, el poeta detrás de un cancerbero de la poesía. "El que no lee poesía, pierde y le muerdo". Fuente fotográfica de la foto de arriba: literatambo. Fuente fotográfica de la foto de abajo: http://sol-negro.blogspot.com



Arriba, Domingo de Ramos atrapado por mi imprudente cámara fotográfica, rodeado por amigos y lectores. Abajo, Babett, Arthur y un servidor, al lado del poeta. Fotos: literatambo.

A continuación transcribimos el poema titulado "De la madre" de Domingo de Ramos.

DE LA MADRE (2)


Bendíjese oh sí el altar de este catre desnudo
Allí entre velas que calentaban las arrugadas manos de la madre
Vacié todo mi aliento y sobre un puñal de cenizas recordé
La nervuda arena que entraba hasta taparme los pies
torciéndome en un lado diurno y otro oscuro en esta pared
de esteras como plástico barroso que el invierno apaga
y me hablasen de aquella que sobre el polvo me ha hecho
Ella que transida bajaba ululando su tordilla cabellera
por la pendiente haciendo trazos torpes por el peso de la tardanza
O por el sol lastimando sus pómulos su frente sudorosa
Como creí verla al ser arrojado sobre unas sábanas
blancas que amoriguaban mi caída En ese lejano
sembrío de viñas y yo como un recién llegado recibí
estos ecos como si me aserrase el pecho lentamente
entre el rumor de los primus y voces que se cuelan
y hachan las sombrosas telas que aún apañan las hendiduras
del tiempo y ella se levantase y yo en el sitio donde no debo
y me dijese como un arrebol curtido racha y silente
con que me despierta y aún cegado por lo inesperado
me levanto a tientas a danzar alrededor de su falda
y ella cavilosa y runa contempla el paisaje
donde dirigió su rostro limpio hacia todos los aires
!Oh ya no será más el aceite tierno de las madrugadas violáceas
ya no seré el hijunagramputa que se incendia falcado
en su regazo y me abrace con su chompa podrida sus cerezos
sus agujas su jardín metálico en que el padre se arrecuesta
como un ocaso mi arrobamiento ante sus palabras necias y dulces
como machacados ajos me llega su llanura sus manos
sus consejos ecayolados sobre mi mente que se acrece y se arruga
en tiempos en que me devoran estas faenas impuras y sangrientas
que partían mis noches oh la oscura y china noche como diría
el padre al cerrarse el bar al borde del estribo
una mujer como el día me golpea en la nuca y yo quisiera
al voltear mi tristeza en su tristeza
y bendíjese oh sí el altar de este catre desnudo me dé
su inextirpable sonrisa que me azula.


(1) Lo leí en una entrevista que le hicieron a Domingo de Ramos publicada en una revista cuyo nombre he olvidado.
(2) El poema está publicado en el trabajo Poesía Peruana Actual: 1978-2000. Paolo de Lima. Universidad de Texas en El Paso. http://www.ucm.es/info/especulo/numero16/peruana.html

jueves, 4 de septiembre de 2008

MARIO VARGAS LLOSA EN EL JIRÓN DE LA UNIÓN DE LIMA


Es impresionante. Así calificaría la exposición sobre la vida y obra del escritor peruano Mario Vargas Llosa organizada por la Universidad Católica del Perú, en la Casa Museo ÒHiggins, ubicada en el jirón de la Unión del centro histórico de Lima. Al ingresar, la fachada del recinto impacta sobremanera y en sus interiores nos podemos perder, en el primer piso o en el segundo, a través de salas que te muestran al escritor en diversas épocas de su vida. Visité esta exposición y no me arrepiento, porque es una de las más bellas que he visto sobre un personaje. La muestra estará abierta hasta el 30 de octubre de 2008.


Acabo de retornar de Sudamérica, y, lo primero que me viene a la cabeza son los libros que me he traído (ya daré los títulos: algunos ya los adelanté), además, recuerdo que tengo una deuda pendiente con este blog, porque desde hace más de un mes que no escribo, salvo en una oportunidad que lo hice desde Juliaca, un lugar escondido en el altiplano peruano digno de un cuento de Julio Ramón Ribeyro o José María Arguedas. Cuando se vuelve de viaje, el mundo que quedó atrás se convierte en una sombra que fluye repentinamente por los rincones de nuestros días. Recuerdas ocasiones, comparas precios, miras el reloj (cuyas agujas acabas de acondiconar al tiempo actual), observas por la ventana como si miraras desde el tren subiendo a Machu Picchu y, el pasado te sigue como un fantasma. Cuando uno viaja se deja regado el alma por donde caminamos.


De esos buenos recuerdos brota la excelente exposición „Mario Vargas Losa, la libertad y la vida“, la que visité una tarde noche pintada por la típica garua de la capital del Perú. En la muestra pude ver los tesoros personales, las fotografías y los íconos que acicalaron la vida de Vargas Llosa. Me impresionaron las salas de los libros acumulados como un cementerio (me hizo recordar „La sombra del viento“ de Carlos Ruiz Zafón), bajo una luz tenue, pero dejando en claro la enaltecedora imagen que los libros son el epicentro de la existencia del escritor que no sólo se limita hasta la muerte. Mario Vargas Llosa es un amante de los libros, y , de los hipopótamos, eso creo, porque leí en una de las paredes del recinto un dicho sobre el erotismo y los hipopótamos.


Lo que más me impresionó, además, fueron las fotos de sus libros traducidos en todos los idiomas imaginables. Vargas Llosa es universal, aunque la verdad, no se trata de pasarle el trapo sobre los zapatos al escritor, me quedo con „La guerra del fin del mundo“, libro que compré en uno de esas librerías al paso que existían hasta el siglo pasado en el paque Universitario de Lima, luego de haber trabajado unas horas en una siderurgica del Callao haciendo huecos a unos metales que no tenían nada de poéticos -cuando tenía 17 ó 18 años- pero que me pudieron costear el susodicho libro. „La fiesta del chivo“ y „La casa verde“ son otros de los que guardo un hermoso recuerdo.


Otra cosa que me ha impresionado de la muestra, es la foto, enorme, enorme, de Mario Vargas Llosa en el desaparecido bar „La Catedral“, de donde salieron las primeras palabras de su libro „Conversación en la catedral“. Èl está delante de dos botellas de cerveza y un vaso semivacío. Vargas Llosa contempla la puerta de salida del bar, o mejor dicho, contempla sus interiores. Bella foto donde se ve a un Vargas Llosa jovencito . También se exponen manuscritos originales de sus libros, así como su relación con el teatro, el cine, la prensa, la política y el mundo académico.


Igualmente se pueden ver instalaciones inspiradas en su obra, una proyección sin pausa de películas basadas en sus novelas y un audio donde el autor lee La Casa Verde.


La exposición parece a veces que homenajera a un autor muerto, pero Vargas Llosa está más vivo que nunca, y se le ha devuelto el cariño, que una vez no sintiera de los peruanos, luego de incursionar en la políticia, porque el Perú, es como en sus libros, tiene mucho de „La ciudad y los perros“ y „¿Quién mató a Palomino Molero?“.


Mario Vargas Llosa, al lado de César Vallejo, es el peruano más universal.



Esta es la foto (arriba) que más impresiona y la más enorme de la exposición. En este bar, de nombre "La catedral" y ya desaparecido, nació el libro "Conversación en la catedral". En una mesa, solitario, vemos a un joven Vargas Llosa contemplando la puerta de salida del bar. Delante de él, dos botellas de cerveza y un vaso semivacío. Se habrá vuelto a preguntar en ese instante ¿en qué momento se jodió el Perú?. Foto: literatambo.

Arriba y abajo, la pared que muestra los libros del escritor peruano traducidos a diversos idiomas. Hay mucha gente joven entre los visitantes. Chicos que, cuando Mario Vargas Llosa incursionó en la política, aún no tenían derecho a voto. Foto: literatambo.


Los niños (foto de arriba) son también los protagonistas de la muestra. Bien hacen los padres en llevar a sus hijos a la exposición "Mario Vargas Llosa, la libertad y la vida". En la foto, madre e hijos posando para mi lente en la sala que muestra una pila de libros a la manera de un hermoso cementerio. Los libros son la vida, su lectura es la inmortalidad. No leer significa la muerte. Foto: literatambo.


(Arriba) La palabra libertad rebota por todas las esquinas de la exposición sobre la obra y vida del escritor peruano Mario Vargas Llosa. La foto la hice tirado sobre el piso, desde donde contemplé esa hermosa y poética lampara como si estuviera colgada desde el cielo dando luz a la más bella de las palabras del diccionario castellano: libertad. (Abajo) Me veo paseando como todos por el mundo del escritor nacido en Arequipa.

sábado, 23 de agosto de 2008

DESPUÉS DEL SILENCIO VIENE EL RUIDO DE LAS OLAS

Este es el libro que está acompañando mi recorrido por el sur andino de Perú. Historia del Perú Contemporánero, de Carlos Contreras y Marcos Cueto. Editorial Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Perú. 2000. En verdad la portada del libro que tengo es otra, pero no importa, ya pegaré la foto de la edicìón que tengo en manos, pero quiero adelantar que es un libro formidable, y ha sido la mejor elección de lectura que he hecho para recorrer el Perú.

Desde que llegué a Perú no me he acercado a este blog. Miento. La única vez que lo hice fue después de visitar la Ferial Internacional de Libro de Lima. Eso ya hace varias semanas, y, guardo material fotográfico de esa visita que presentaré en el futuro.


En honor a la verdad, Perú y Bolivia (donde la semana pasada comenzó la Feria Internacional de Libro de La Paz) me han comido por completo. Es increible sentir tanta belleza que se cruza en tu camino, tanta gente amable y tantas vivencias positivas y otras llenas de salvajismo.


Lima ha sido para mí el reencuentro con mi infancia: el cebiche, el pisco sauer, los amigos, pero sobre todo sus olores y sus sabores. En Lima metí en mi mochila los libros: "Poemas escogidos-Selected poems" de Carlos Germàn Belli e "Historia del Perú contemporáneo" de Carlos Contreras y Marcos Cueto y me enrumbé al sur de Perú, en la mismísima tierra de los Incas.


Cerca de Pampa Galeras (1), a 4.200 metros sobre el nivel del mar, tuvimos un accidente automovilístico que costò la vida a una persona. En Cusco tuve que recuperarme del susto y ver el partido de fútbol que enfrentó al Cienciano con el Universitario de Deportes, luego de haber pernoctado en la ciudad de Abancay, en Apurimac.


Cusco sigue tan encantadora como antes, aunque, la llegada a Machu Picchu estuvo rodeada de muchos comentarios poco agradables por parte de pasajeros peruanos en torno a la empresa que posee la conseción ferroviaria a las imponentes ruinas que cantaran poetas y que hicieran una vez brotar lágrimas de mis ojos de joven la primera vez que las vi. Pero Machu Picchu está allí, intacta, y, hasta allí me cargué a mis libros y a mi hijo.


¿Sabrà alguna vez el gran poeta Carlos Germán Belli que entre las ruinas de Machu Picchi le recité a mi hijo en los oidos el "Oh hada cibernètica" o los poemas cortos que presenta "Poemas escogidos - Selected poems?


Abrevio la cosa, porque ya contaré más. Aguas Calientes, el pueblo que está cerca de Machu Picchu ha cambiado una barbaridad. Tres días de fascinación allí me besaron el alma. Al volver al Cusco se metió en mi mochila el libro de Fernando Vallejo "La puta de Babilonia". Asì llegué a Puno, cargando más libros, y luego traspasé (traspasamos) la frontera, acompañado siempre por las aguas sagradas del lago Titicaca hasta llegar a Copacabana (2).


En Copacabana me he quedado anonadado de tanta belleza y tranquilidad. Me he quedado días delante del lago, durmiendo en una casa levantada a unos pasos del Titicaca. Por las noches, mientras la luna llena acariciaba mi cabeza, escuchaba las olas del sagrado lago y leía todas las mañanas en el pequeño muelle construido delante de nuestra vivienda los libros que antes mencioné.


Estuve también en la Isla del Sol. Una mágica esquina que me dejó con la lengua afuera por la caminata larga bajo un sol fuertísimo, luego de atravesar en barco el lago unas horas.


De Copacabana me llevé el libro del joven escritor peruano Julio Meza, que nuestra anfitriona me ofreció. Julio Meza pertenece a esa nueva camada de autores peruanos que son una realidad y no una promesa.


Ahora estoy en Juliaca y hoy se han metido a mi mochila el libro del Inca Garcilazo de la Vega "Los comentarios reales" y de Julio Ramón Ribeyro "La palabra del mudo".


Mañana salgo para Arequipa.


Ya contaré más. Sólo quería dar señales de vida, a pesar que la muerte se cruzó en mi camino (en nuestro camino). ¿Será hermoso morir rodeado de libros hermosos?.


Entre las anècdotas más bonitas está la de un joven médico tunecino -que viajaba con nosotros el día del percance automovilístico entre Puquio y Chalhuanca (cerca de Pampa Galeras, en el departamento de Ayacucho) - con quien abordamos un taxi para entrar a la Plaza del Cusco (3). Nunca he visto en mi vida a un hombre tan feliz por ver una ciudad, vi sus ojos de encanto y le escuché hablar español con acento árabe diciendo "estoy en el Cusco, no lo puedo creer". Repito, nunca he visto tanta emoción en un ser humano entrando a la capital de los Incas.


Aquí me quedo. Espero empezar a escribir desde Arequipa o desde las Pampas de Nasca, esas pampas que amara tanto esa grandiosa alemana de nombre Maria Reiche.


Buenas noches desde Juliaca, Puno, Perú.

(1) Reserva Nacional Pampa Galeras Bárbara d'Achille

Parque Nacional de Pampa Galeras - Wikipedia, la enciclopedia libre

(2) Copacabana, Bolivia - Inicio

(3) Municipalidad del Cusco::