"SOMOS DOS FLORES DE LOTO" (WIR SIND ZWEI LOTUSBLÜTEN) POEMA DE ROSE AUSLÄNDER TRADUCIDO AL ESPAÑOL
La poesía tiene ese caracter de expresar lo inefable, aquello que el lenguaje cotidiano no logra arañar. Me fascina leer poemas en su lengua original. Pero cuando se domina varios idiomas, a uno le entra ese prurito de tratar de deleitarse de ese poema traducido en la cabeza, y, luego, cantarlo a los cuatro vientos en tu lengua materna. En este caso, he leído y me he atrevido a traducir al castellano, al español, el poema "Wir sind zwei Lotusblüten" de la poeta Rose Ausländer.
Rosa Ausländer nació en Czernowitz/Austria-Ungría, hoy Ucrania. Y murió en 1988 en Düsseldorf, Alemania. Es sobreviviente del gueto de Chernivtsi, por lo que su obra está profundamente marcada por el exilio, la identidad y la memoria. Hay una frase que pertenece a Rosa Ausländer que me quema el alma: „Mein Vaterland ist tot / Ich wohne in meinem Mutterland Wort“).
El poema que he traducido "Wir sind zwei Lotusblüten" refleja la emoción y el secreto que une a dos seres. Para ello la autora poetiza a la Flor de loto. A la bella Flor de Loto. Entonces, salta la imagen de esas dos flores separadas que van flotando sobre las aguas. Como se sabe, la flor de loto es una planta acuática. Su nombre científico es Nelumbo Nucifera y es una de las dos especies pertenecientes al género Nelumbo. Lo especial de esta flor es la longevidad de sus semillas, que pueden germinar después de diez siglos. ¿Podrá el amor entre dos seres perdurar tanto?
Aquí el poema que he traducido:
Wir sind zwei Lotusblüten
Rosa Ausländer
Sieh, wir sind zwei Lotusblüten,
auf dem Wasserplan getrennt,
nach Gestalt und Farb verschieden.
Doch der Blick, der uns erkennt,
der uns wissend ins Geheimnis
unsrer Tiefe folgt, erschaut:
Unser Wurzelwerk ist eines:
Brudergatte, Schwesterbraut!
Und wir können uns nicht lösen;
wie uns auch die Welle treibt,
bleiben wir im Wurzelwesen
ineinander einverleibt!
Somos dos Flores de Loto
Rosa Ausländer
Traducción: Jose Carlos Contreras Azaña. Karlsruhe, Alemania, 7 de julio de 2026.
Observa, somos dos flores de loto,
separadas por la superficie del agua,
diferentes en forma y color.
Ay de esa mirada que nos reconoce,
que nos descifra y nos persigue hasta
nuestro misterio recóndito, contempla:
Nuestra raíz es una sola:
¡Hermano compañero, hermana compañera!
Y no podremos separarnos;
así nos arrastren las olas,
¡Sigamos enraizados y
unidos el uno al otro!