jueves, 29 de septiembre de 2011

POETA EN LA MOCHILA: LA POESÍA DE BALDUIN THIEME O PETER UHU




Arriba, portada del libro de Balduin Thieme y su foto como Peter Uhu (1). Al lado, la escultura de bronce "Kreuzmensch" (de Volkmar Kühn). Ese hombre cruzado de bronce significa la esperanza y fue levantado tras las inundaciones del río Mulde en 2002. Abajo navegando por ese río, el Mulde que desemboca en el río Elba y éste cerca de Hamburgo. Más abajo los impresionantes roquedales de los bosques de la Jonsdorfer Felsenstadt erigida de la milenaria masa de lava. Atrás, a un par de kilómetros, está la frontera con la República Checa. Fotos Literatambo, setiembre 2011.




„La poesía es lo que se pierde en la traducción“
Robert Frost

„Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría“
Antonio Machado




Volver al redil (bloguero) es un reconfortante ejercicio después de las vacaciones. Pertenezco a esos raros especímenes que llegan a casa muy entrada la noche, dejan las maletas y las mochilas en la puerta y al día siguiente continúan con su ritmo de vida habitual: levantarse, comer, laborar, reír, dudar, dormir. Las maletas en la puerta de la casa, o las mochilas (ahora vacías) siempre son una invitación al viaje, una metáfora que te repite que alguien te espera en algún punto del planeta. ¿A quién no le gusta viajar? ¿a quién no le gusta descubrir un corzo entre el arbusto „durmiendo al relente“, como escribiera José Saramago en el „Viaje del elefante“? ¿a quién no le gusta otear el horizonte desde algún punto alto igual que un grumete sobre el mastelero?. Cuando viajo “me soy“, como diría José Saramago en el Libro del desasiego. Cuando viajo me vengo.

En este mi último viaje he descubierto a dos poetas. En este post hablaré de uno ellos, en los próximos, del otro y también sobre algunas cosas que me tocó vivir recorriendo el oese del oeste de la Sajonia, y el este del este de la República Checa. Cuando pienso en el oeste o el este siempre me viene a la cabeza la bendita tierra de Noruega, donde una vez perdí el compás y la brújula que todos llevamos en el alma, donde la rosa naútica interna se vuelve loca y el sol te rodea como un satélite la chirimoya y no sabes dónde está el este o el oeste (¿o es que soy solo yo el que sufre ese desaguisado de orientación?. En fin, los viajes son las vitaminas del alma, la repetición de nuestras sombras en otras coordenadas, a cada lugar que vamos dejamos un retazo de nuestro espíritu, además –siempre lo repito- es importante irse y más importante, es volver. Asi que aquí estoy nuevamente.

Decía que había descubierto a un poeta en Sajonia, o mejor dicho él me descubrió a mí, porque su libro estaba echado sobre la mesa de centro de la casa donde me alojé, en Leipzig, ciudad que engatusó a Goethe de joven, ciudad cuna de Leibniz y Wagner, y que fascinó a Bach y a Mendelssohn. El susodicho libro tenía la pasta amarilla y el tamaño y el peso apropiado para una obra que se deja cargar con mimo como una hoja seca de arce real delante de los ojos. Entonces allí me desplegó toda su poesía. El poeta se llama Balduin Thieme, cuyo seudónimo era Peter Uhu. El libro tiene dos caras, dos mundos, es un libro partido en dos, si empiezas por una lees los poemas de Thieme, que se tornan bocabajo cuando llegas a la mitad del libro, entonces obligatoriamente tienes que voltearlo y empezar por atrás (o por delante) y lees el nombre de Uhu, que significa buho en castellano.

Para no dar tanto rollo al asunto les he traducido un poema de ese autor nacido en Dresden, Alemania. El poema se titula „Glückliche Stunde“. Hora feliz. Y es una pena que la musicalidad se pierda a la hora de la traducción, pero ya lo señalaba más arriba cuando apunto las palabras de Robert Frost: „La poesía es lo que se pierde en la traducción“. T.S. Elitot iba más allá y decía que el poema es „único y modificable, tanto algo terminado como incompleto“ (2).

El poema "Glückliche Stunde" habla de la vida y de la sabiduría, del amor: el beso como puente a lo más maravilloso de la existencia de los humanos. El mundo sin fin, maravilloso conjugado en el mundo del saber. Si nos ponemos a pensar en los niños diríamos que ellos son los grandes filósofos que nos llenan de preguntas, y un buen padre, antes de responder tonterías (si no está en sus manos alcanzar la divina solución a la interrogante de su vástago), se debe dar la tarea de adentrarse con él a descubrir las maravillosas cosas que nos muestra la vida; de las horribles, que son parte de la vida, no nos menciona el poema: por eso el título: “hora feliz“.

En la segunda estrofa del poema sale como un sopapo la pregunta qué riquezas guarda la vida, lo que siempre preguntaría un niño, y un adulto, por supuesto, siempre andamos con preguntas, porque sobre todo somos seres de preguntas y no de respuestas, que buscamos para entender y sobre todo para comprender si es que todavía tenemos la virtud de comprender porque parece que muchos hemos perdido esa virtud. Y la vida es ello, dice el poema, da y toma, o viceversa, ¿da, la vida; toma, la muerte? ¿da la luz, toma la luz?. Y el proceso cronológico de las cosas no se para y todo madura: un volcán, un trigal, un pájaro. El poema es maravilloso, porque encaja esa pregunta total que todo ser se hace sobre la existencia, pero lo más increible es pensar en el momento en que el poeta Balduin Thieme lo escribió. Esas mismas preguntas me he hecho recorriendo los montes de la Zittauer Gebirge y Vogtland. Observando la maravillosa luz de las estrellas de la República Checa y el rico pan de los hornos de los pueblos del oeste de la Sajonia alemana.

Balduin Thieme (seudónimo Peter Uhu) nació en Dresden, Alemania, en 1910. Estudió filosofía y germanística en Dresden, Viena y Leipzig. Se dedicó al periodismo publicando crítica literaria en diversos diarios de Dresden en donde se hizo conocido por su publicación semanal de poemas que duró muchos años y que llevaban el título „Zum Wochenende Peter Uhu“ (al fin de semana con Peter Uhu). Thieme murió en 1996, dejando publicados dos libros de poesía en la editorial „Der Morgen“: „Der Mensch erlebt sein blaues Wunder“ , 1964 (que podríamos traducir como „El hombre experimenta su maravilla azul); y „Mit roter Tinte an den Rand geschrieben“, 1966 ( Escrito al borde con tinta roja). Aquí el poema que les he traducido. ¡Va por ustedes señores!.

Gluckliche Stunde

por Balduin Thieme


Wunderbare Welt des wissens,
Wunderbar und ohne Ende,
Wunderabare Welt des Küssens,
Wundebare Welt der Hände!

Welche Reichtum birgt das Leben,
Voll mit Suchen und Begreifen,
Voll mit Nehmen, voll mit Geben,
Voll mit Wachsen bis zum Reifen.

Hora Feliz

por Balduin Thieme

Traducción: Jose Carlos Contreras Azaña. Camino al borde del río Mulde. Weg der Steine. Sajonia, Alemania. Setiembre de 2012.

Maravilloso mundo de la sabiduría,
maravilloso y sin final,
maravilloso mundo del beso,
maravilloso mundo de las manos!

Qué riqueza guarda la vida,
lleno de búsqueda y entendimiento,
lleno de tomar, lleno de dar,
lleno de crecimiento hasta madurar.


(1) Las fotos pertenecen a la página del centenario de la muerte de Peter Uhu
http://www.peter-uhu.de/autor.html

(2) Notas sobre la traducción. Rodolfo Rojo. Los poemas „Calamus“. Página 6. Editorial Andrés Bello. Santiago de Chile. 1984.

lunes, 22 de agosto de 2011

¿QUÈ LEEN LOS EUROPEOS EN LAS VACACIONES? ¿QUÉ LEEN LOS QUE NO LEEN?



Arriba, portada del último libro de Charlotte Roche, Schoßgebete (he leído las primeras páginas y me he reído un montón, pero no lo he comprado) que ocupa la primera posición de los libros más vendidos en esta semana en Alemania (Editorial Piper www.piper.de ).

Worte sind wertvoll.

¿Leer te hace libre?.

Leer: ¿placer o necesidad?

Las vacaciones son el mejor tiempo para adentrarse en la lectura. Eso dicen, pero no lo creo. Para leer no hay tiempo ni lugar. El que lee, lee y punto. Pero...dejando de lado todo eso ¿qué lee un lector en las vacaciones? y sobre todo ¿cuánto lee?. Yo que soy curioso y empedernido mirón de tapas de libros, y que me acerco sigilosamente a ver lo que leen las personas tumbadas en las playas o apostadas en los parques, sentadas en los trenes o en algún metro de alguna ciudad, nunca he dejado de sorprenderme de lo que lee la gente. Pero es en el avión donde me he tocado con los títulos más raros, y sobre todo con un número de lectores devorando literatura que muchos denominan literatura light. Pero ¿qué es ligth?. Cuándo alguien decide desconectar de todo y leerse algún librillo en la temporda de descanso para distraerse, para alejarse de sus problemas, pues se limita a, no sé, leer algo entretenido, algo „suave“, light, y está en todo su derecho.


Y otra interrogante ¿qué leen los que no leen?.

Yo tengo la maldita costumbre de leer estadísticas, de lo que me avergüenzo, aunque –con el perdón de todos los entendidos- las estadísticas vienen siempre con trampitas, con truco, con chambonada. En el caso de la literatura, y ya que estamos en el meridiano de la temporada de las vacaciones europeas, me ha llamado la atención leer un informe de la empresa YouGov (una empresa de investigación de mercado). El susodicho informe indica que el 69% los alemanes lee un libro en la temporada de las vacaciones, por lo que ese resultado coloca a los germanos en el centro de la escala europea.

Los suecos son los que más leen (me supongo que por la intensa y larga luz que brilla en el norte del hemisferio durante la temporada estival). La estadística indica que un 72% de los suecos se afana en leer. Los británicos, por su parte, un 71%, y leen 2,6 libros de promedio en las vacaciones. Los franceses un 56% y leen 2,4 libros de promedio.

Y ¿qué cosas leen los vacacionistas europeos en sus vacaciones? ¿literatura de Schakespeare, Cervantes, Tolstoi, Kafka, Vallejo? Libros que han pasado tanto tiempo desde su primera publicación y que se siguen reeditando en muchos idiomas, y se convierten con el tiempo en inmortales, en imprescindibles, en contraposición de la mayoría de los libros que se publican en la actualidad y que apenas viven un par de meses o un par de años y después caen en el olvido. Normalmente, dice la encuesta YouGov, que encuestó a 10.291 personas, los europeos leen libros de acción y novelas policiacas. Osea que nada de literaturas de peso, sino ligeritas., suaves, para pasar bien las vacaciones.


Y ¿leen poesía?. Eso no indica la encuesta, porque creo que la poesía se ha convertido en el bicho raro de la literatura.

Para terminar, un dato. De acuerdo a la última lista de los libros más vendidos en estos momentos en Alemania elaborado por Buch Report (34 / 2011) el nuevo libro de Charlotte Roche, Schoßgebete (he leído las primeras páginas y me ha hecho reír un montón, pero no lo he comprado) ocupa la primera posición (Editorial Piper). Y la segunda posición la ocupa el título „Verbrannt“ de P.C. Cast y Kristin Cast (Editorial Fischer FJB).

domingo, 14 de agosto de 2011

LA POESÍA DE NOVALIS Y LA TRASCENDENCIA POÉTICA COMO HIGIENE ESPIRITUAL




Arriba, libro "Hymnen an die Nacht" de Novalis, uno de los libros de poesía más importantes del primer romanticismo.

Poesie ist die große Kunst der Konstruktion
Der transzendentales Gesundheit.
Der Poet ist also der transzendentale Arzt.“

Novalis


La obra de Novalis es una de mis grandes deudas personales con la poesía alemana. Cuando la descubrí ya estaba afincado en Alemania, y en América nunca nadie me la había mencionado. Lo mismo debe suceder con algunos amantes alemanes de la poesía hecha en América en los siglos pasados, como por ejemplo, como me ha pasado a mí en el caso de Novalis, que nadie les haya mencionado el nombre de María de Rojas y Garay ( más conocida como Amarilis, que vivió en el siglo XVI, en tiempos de la Colonia, en lo que hoy se llama Perú). Es funesto que el tiempo tape con las cortinas del olvido la lírica de muchos creadores, sobre todo de los creadores cuyas distancias gográficas donde se movieron se confabulan en la misma tarea: el olvido; sin embargo, para contrarrestar ese destino estamos los lectores, dispuestos a desenterrar la belleza del fondo de las catacumbas, sea cual sea el estilo y la forma, los que para muchos quizá no guste, pero eso es otro tema, ya que, que no se nos olvide, que poesía es poesía, y punto.

Novalis procede de una familia nobiliaria cuya tradición proviene del siglo XII y se le conoce como uno de los representantes del primer romanticismo alemán. Su verdadero nombre, que es largo y pomposo era Georg Friedrich Philipp Freiherr von Handerberg y nació en 1772 en el castillo de Oberwiederstedt. Muchos textos de Novalis están ligados a la cosmogonía de Dios y otros, a la muerte, sobre este punto cuenta la leyenda que el fallecimiento de su novia quinceañera Sophie von Kühn le chocó fuertemente (no se olviden que Novalis murió a los 29 años), hecho que condicionó su lírica frente al tema de la muerte (Krell Historia de la literatura alemana. 1963. Página 223.) Pero algunos estudiosos dan esa historia como una leyenda y nada más, y que entre la muerte de Novalis y la chica existe una distancia más larga, tiempo en el cual Novalis se descolgó de la morriña y la tristeza tras haber perdido a su amada y se volvió a enamorar (1) y a vivir las hermosas tropelias de un corazón espinado.

La muerte tocó la puerta de la casa del poeta muy temprano. Novalis murió afectado por una tuberculosis que melló su cuerpo durante sus dos últimos años de vida. El vate, que también era ingeniero de minas, falleció en 1801 en Weisenfels a la edad de 29 años. No hay que olvidar que en el siglo que le tocó vivir a Novalis la máquina a vapor revolucionó la industria, especialmente la británica, donde a principios de 1800 más de mil máquinas de este tipo estaban activas. En 1789 acaeció la Revolución Francesa y en 1799 Napoleón Bonaparte tomó el poder en Francia y comenzó su proyecto conquistador por Europa. En ese marco histórico se mueve como un pez la creación de Novalis, cuya obra sería reconocida tras su muerte y que hoy merece toda mi honra y respeto.

El poema que he traducido en esta oportunidad se llama Marienstrophe (la estrofa de María) que pertenece al libro Geistliche Lieder (Canciones espirituales) y posee un cargado carácter religioso: casi como gran parte de la obra de Novalis que se caracterizó de adentrarse en el cosmos de Dios, en este caso, el poema a María, es una trabajo poético que salta entre la materia y la belleza, entre el espíritu y el dolor, entre la conciencia subjetiva y realidad objetiva. „Para el Universo buscamos el proyecto; ese proyecto somos nosotros mismos...porque nosotros y él somos las dos mitades integrantes“ escribió Novalis en una oportunidad (2)

En „Marienstrophe“ lo místico y poético se entremezcla entre lo terrenal y lo espiritual. Me atrevería a decir que el poema se acerca más a una simbiosis que exteriorizaría la imagen de la amada desaparecida entre las garras de la muerte y la imagen de Maria que se multiplica en los templos como un cuadro dual entre amor imperecedero y comparación divina. Empero, en el fondo, y tras una la primera impresión lectiva es extremadamente afincada en la providencia divina. En „Marienstrophe“ el poeta dice que ha contemplado la imagen de Maria en muchos cuadros, en pinturas, en obras artísticas, pero que nadie la ha sabido pintar como lo pintan los ojos de su alma cuando él la observa, nadie la ha plasmado como la pinta su interior en su interior. Una maravillosa exteriorización de elevado amor sublime que me llena de preguntas.

Los poemas VIII, XIV y XV del libro „Geistliche Lieder“, a la que pertenece el que hemos traducido (3), son dedicados a María. Muchos de ellos fueron cantados en las iglesias, pero hoy en día ninguno de ellos se encuentran en los libros de cantos de los templos. Y para terminar el análisis del poema observamos que en los cuatro últimos versos de „Marienstrophe“Novalis nos habla de un mundo en conflicto, y aborda su estado onírico que se ve amenazado, pero sobre todas las cosas observa el cielo como una defensa que no se puede destruir y que su pensamiento no tiene fin hacia ella. Como vemos, el arte poético inspirador de Novalis se mueve entre la filosofía celestial y terrenal, una forma providencial para desterrar la muerte y alabar a Maria, que podría ser también su amada muerta, hasta el fin de los tiempos y hasta los confines del mundo. Abajo les apunto el poema, y la traducción que he hecho de ella. iVa por ustedes!.

Marienstrophe

Novalis (Georg Friedrich Philipp Freiherr von Handerberg)

Ich sehe Dich in tausend Bildern,
Maria, lieblich ausgedrückt,
doch keins von allen kann Dich schildern,
wie meine Seele Dich erblickt.

Ich weiß nur, daß der Welt Getümmel
Seitdem mir wie ein Traum verweht,
und ein unnennbar süßer Himmel
mir ewig im Gemüte steht.

Marienstrophe

Novalis (Georg Friedrich Philipp Freiherr von Handerberg)
(Traducción: Jose Carlos Contreras Azaña. Karlsruhe. Alemania. Agosto 2011)

Te veo en miles de imágenes,
Maria, carnalmente estrujada,
pero nadie de todos te puede pintar,
como te contempla mi alma.

Sólo sé, que el mundo se pelea,
desde que a mí como un sueño se disipa,
y un innominable dulce cielo
para mi imperecedero pensamiento.


(1) Hermann Kurzke. Novalis. Editorial C.H. Beck 2001. Página 11.

(2) Himnos a la noche de Novalis. Hymnen an die Nacht. Jose María Valverde. Rafael Argullol. Icaria editorial. Barcelona 1985.

(3) Novalis Schriften. Band 2. Ludwig Tieck. Friedrich von Schlegel. Segunda edición. 1806. Estrofa XV. Página 52. Geistliche Lieder.

martes, 9 de agosto de 2011

H. C. ANDERSEN PARA OLVIDAR EL VERANO ALEMÁN


Arriba, uno de los tantos libros editados con los cuentos de H. C. Andersen. El de la foto pertenece a la editorial alemana Diógenes. Abajo, foto de H. C. Andersen (procedencia de la foto: Proyecto Gutenberg).




Poema

Der Himmel wölbt sich rein und blau,

Der Reif stellt Blumen aus zur Schau.

Am Fenster prangt ein flimmernder Flor,

Ein Jüngling steht, ihn betrachtend, davor,

Und hinter den Blumen blühet noch gar

Ein blaues, ein lächelndes Augenpaar,

Märzveilchen, wie jener noch keine gesehn.

Der Reif wird, angehaucht, zergehn.

Eisblumen fangen zu schmelzen an,

Und Gott sei gnädig dem jungen Mann.

Hans Christian Andersen

„Si puedo evitar que un corazón sufra,
no viviré en vano; si puedo aliviar el dolor
en una vida, o sanar una herida o ayudar
a un petirrojo desmayado a encontrar su nido
no viviré en vano“

Emily Dickinson


En Alemania estamos en pleno verano. Aunque para ser sinceros, es un verano que no tiene nada que ver con un verano normal. Es más, ni siquiera se barrunta su llegada. Y si vino, ya se fue y no me he dado cuenta; eso creo, pero a pesar de todo este cacareo metafísico, me gusta. La verdad es que el verano debería haber llegado ya, pero, repito, me gusta, me gusta que un verano no se parezca en nada a un verano, porque debajo de este cielo encapotado que nos cubre, a veces con sol y muchas veces con harta lluvia, la tranquilidad de las vacaciones se desplega con buenas lecturas, con buenos libros y de esa manera dejamos de darnos cuenta del verano vestido de otoño.

A veces, con tanto berrinche (porque nos quejamos de todo) nos parecemos a la tetera, a la „tetera“ del cuento de Andersen. Nos creemos invencibles, superiores, sobrehumanos, más inmensos que la naturaleza y le echamos sandeces al verano. En ese sentido, nos mostramos orondos ante los demás como si no tuviéramos defectos, y si vemos los nuestros, como la tetera y su tapa algo estropeada, no lo queremos ver, pero, eso sí, a los demás le sacamos hasta sus defectos al caminar. Eso mismo pasa con el verano, no es un verano normal, pero estamos en la canícula en el hemisferio septentrional, y nos quejamos, en vez de quejarnos deberíamos de buscar las cosas más bonitas de un verano como éste, por ejemplo, disfrutar de un buen vino, de un buen queso, leer un libro, qué se yo, y tratar de ser felices bajo de la lluvia, y que mejor recomendación que leer o releer al escritor danés H.C. Andersen.

La lectura es un hermoso aliciente para contrarresta el malestar, por ejemplo la lectura de los cuentos de Andersen puede acompañarnos bien en el verano, ya mencionaba arriba el cuento „La tetera“, que es un texto extraordinario, de un valor filosófico trascendental, que quizá muchos han dejado pasar de valorarlo en toda su dimensión, ya que a H. C. Andersen se le ve como a un autor para gente infantil, y se equivocan. El cuento „La tetera“ lo recomendaría leer a todo el mundo, porque en el fondo todos somos teteras, al menos „la tetera“antes de ser usada como macetero como en el cuento de Andersen. Nos creemos los „más más“, por poseer el pico de la tetera por donde pasan los líquidos de las hojas chinas, oficio que no pueden realizar ni los platos ni las cucharas, así que nos inflamos de orgullo y sacamos pecho. Pero un día viene alguien y descubre que tenemos un defecto en la tapa, y finalmente nos usa de macetero para plantar una flor, hasta allí la tristeza de la tetera que cambia de función, de lugar, y acepta su nuevo rol: iOh la hermosa tetera que llevamos dentro!.

Pero un día esa tetera, de la que casi todos somos parte, descubre que de ese grano cubierto de tierra atiborrada en sus entrañas brota una flor, una hermosa flor, tan bella que la otrora arrogante tetera queda invisible ante tanta belleza, y como somos „teteras“ y hemos estado siempre de acuerdo de que somos todo lo mejor, nos hemos sentido orgullosamente convencidos que como nosotros no hay nadie, y nos insuflamos de orgullo nuevamente y volvemos a sacar pecho otra vez porque dentro de nosotros ha aflorado una hermosa flor y todo gracias a nosotros, pues que envidia. Sin embargo, como decía mi abuela: la carretera de la vida tiene tantas curvas, llega el día en que alguien -maldita sea la dialéctica de la vida, la pasión a la belleza, el síndrome del tiempo, etcétera, etcétera- admirado por el esplendor de la flor y opina que tan hermoso producto vegetal no se merece estar en una tetera desvencijada, y entonces la pobre tetera acaba siendo arrojada en una esquina de los restos de basura. La tetera, que casi todos llevamos dentro, acepta su destino, contenta de haber vivido lo que vivió.

„La tetera“ (1) es uno de los cuentos de Hans Christian Andersen que provocan en el lector muchas preguntas y no te dan respuestas: como toda buena obra literaria. „La Tetera“ llama la atención por usar objetos inanimados y la ingeniosa pluma del escritor danés les da vida. A través de ella nos regala una lección que cada quien lo puede descubrir a su manera. Algunos interpretan el cuento „La tetera“ de diversas formas, pero no hay duda que el cuento aborda el tema de la arrogancia, la bondad y la condición humana (2). Cuentan que el padre de Andersen lo llevaba al teatro de Odense y que un día de lluvia el pequeño Hans Christian les ofreció a su mamá y a su papá un espectáculo de títeres para que no se mojaran yendo al teatro con él ese día. Así que, cuando la lluvia de estos días, con sus soplidos sorpresivos nos rompa el paraguas pensemos en la tetera (y en nosotros) y cuando lo echemos a la basura, también.

(1) Existen diversas traducciones de los cuentos de H.C.Andersen. Véase el libro „Los cuentos de Andersen“ de Juliete Frölich. Editorial Crítica. Barcelona. 1987. Otro es el libro „La tetera“ de Hans Christian Andersen, de Elia Manero. Ediatorial Anaya. 2006.

(2) Un libro, entre muchos, que recomendaría para profundizar en el tema del valor del cuento es „Poder y magia del cuento infantil“ de Linda Volosky. Editorial Universitaria. Santiago de Chile. 1995.

lunes, 18 de julio de 2011

SHANTEL & BUCOVINA Y SU DISKO PARTIZANI EN ZELTIVAL DE KARLSRUHE 2011

Arriba, Shantel y la Bucovina Club Orkestar durante su concierto en el Zeltival de Karlsruhe 2011. Abajo, Shantel y sus músicos podeídos por la magia del ritmo. Más abajo una vista del concierto. Fotos: literatambo. Julio 2011.

„El cerebro es el artilugio más sofisticado
del universo, otros dicen que el cerebro es
desastroso, es un subproducto de la evolución“
Eduardo Punset

Si mañana no alcanzo a ver los 90 minutos
de la semifinal de fútbol de la Copa América
entre Perú y Uruguay, es por culpa de este gran
concierto de Shantel (el partido comienza el
miércoles a las 02:45 horas de Alemania).
JC



Por Jose Carlos Contreras

Uno de los secretos de la vida es tratar siempre de sorprenderse (no hay gente más aburrida que una persona que no se sorprenda), sorprenderse de las cosas que ves o que escuchas, hasta de las cosas mas pequeñas, porque a veces en las cosas más insignificantes está la esencia de la vida. En ese sentido no acabo de sorprenderme con un artista alemán, Stefan Hantel, más conocido como Shantel, con ancestros rumanos (su abuelos eran de Bucovina, allí la raíz de su primera producción). Shantel, que sigue creando en su diario musical una simbiosis entre la música de occidente y la música balcánica, ha hecho vibrar hoy la pista de baile del Zeltival de Karlsruhe ( dicen que lo hace desde hace tiempo en europa central, e inclusive hasta en Istambul) con su pop balcánico y su Disko Partizani que nos ha hecho bailar como unos electrocutados y, su melodía pegajosa, se nos ha metido al oído como un gusano de seda dispuesto a no dejarnos en paz. La gente sobre la pista de baile del Tollhaus ha estado poseída por los mágicos sonidos de este grupo que causa sensación. Por algo se le reconoce como el último fenómeno de la música.

Y sobre todo no es ninguna sorpresa que se le siga escuchando en las discos, y que su ritmo y sonido contagioso del Disko Partizani y su sonoro coro „parti parti partizani“ nos invada de fiesta, party, jolgorio y a la vez que nos recuerda a los partisanos. Pero esto último no tiene nada que ver con la fibra creativa de Shantel, cuyo contagiante Disko Partizani es el culpable de la elevada producción de bilirrubina en la sangre de los bailadores de las discos de Berlín, Viena, Budapest o París, como hoy en el Tollhaus.

Ahora le ha tocado Karlsruhe, y allí ha estado Shantel, en vivo y en directo sobre el escenario del Zelltival (un festival de verano que no pasa de su mediocridad pero que a veces sorprende con conciertos como el de Shantel), mejor dicho Shantel ha vuelto, porque el año pasado armó una fiesta impresionante y lo ha repetido hoy, y hasta lo ha superado.

Lo interesante del trabajo de Shantel es el cambio de ritmo de las músicas balcánicas con formas modernas o unidas a otras músicas de diversas latitudes, lo que lo convierte más bailables, más ricos y pegajosos, una simbiosis de notas, instrumentos musicales, voces, lenguas, que hace que reproduzca una amalgama de ritmos esplendorosos. Shantel, que también es DJ, es un músico y productor que promete seguir revoloteando el ambiente musical y esperemos que dentro de poco dé el gran salto por Lima, por Buenos Aires, por México.


En abril de este año sacó a la luz Authentic, un disco compacto para continuar sudando y promover el orden el ritmo cardiaco que a algunos nos hace falta. El verano se ha hecho más caliente en esta parte de Alemania luego de secarnos el sudor tras dos horas de concierto, cosa que se agradece.


domingo, 26 de junio de 2011

LA SOLUCIÓN MATEMÁTICA DEL FÚTBOL: ENTRE ALBERT CAMUS, EL RIVER PLATE Y EL GRANADA FÚTBOL CLUB



















Hoy domingo comenzó en Alemania el Mundial de Fútbol de Mujeres con triunfo de las anfitrionas frente a Canadá por dos goles a uno, evento que posiblemente cubra más allá las espectativas de los organizadores. Mientras tanto en Sudamérica uno de los equipos más gloriosos del fútbol argentino, el River Plate, descendió hoy a la segunda división tras su empate a uno frente a Belgrano, hecho sin presedentes en sus 110 años de vida. Tras el descenso los hinchas del River desataron su furia por las calles: hasta el cierre de este post hay 40 heridos. Por otro lado, hace unos días el Granada Club de Fútbol ascendió a la Primera División del balompié español, convirtiéndose en el primer equipo que asciende dos años consecutivos en este siglo. En 2010 de segunda B a segunda y en 2011 de segunda a primera. Arriba, portada del jugoso libro ¿La pelota no dobla? De los autores Torres y Campos. Abajo una vista del campo del estadio Santiago Bernabeu (Foto Literatambo; dibujo El grito de la pelota, Literatambo).


„Lo que más sé acerca de moral
y de las obligaciones de los hombres
se lo debo al fútbol“

Albert Camus





Albert Camus decía que todo lo que había aprendido de la naturaleza humana se lo debía al futbol. No le falta razón, porque cuando tratamos de comprender las reacciones que puede provocar en los hinchas la derrota o el triunfo (dentro y fuera del campo) nace la interrogante de hasta qué punto ese comportamiento puede romper la línea de la ética del buen deporte, accciones, que muchas veces, pueden rayar el absurdo y producir calamidades que lamentar.

Camus sigue siendo para muchos un símbolo de transparencia filosófica y aporta con sagacidad, utilizando los viejos papeles de las culturas antiguas, la crudeza de la condición humana: por ejemplo el mito de Sísifo sería una excelente metáfora para la condición humana del fútbol. Camus pertenece a esa casta de autores que se movía en el ambiente societal, en donde actuó, se movilizó, fue testigo y tomó parte activa de la historia, en contraposición de la imagen del autor que suele ser incapaz de salir de su aislamiento interior; y se convierte muchas veces, y sin remedio, en mero ocupante de su escritorio desde donde lo observa todo.

Me ha llamado siempre la atención que un hombre tan genial como el escritor Albert Camus se ocupara de nimiedades como el fútbol, dejando mal parada la tesis del filósofo alemán Hegel que opinaba que los genios no se ocupan ni se preocupan por pequeñeces (1). En ese sentido cabe preguntarnos si el fútbol es una pequeñez. ¿Lo es? No nos toca responder pero es una interrogante que quizá para los amantes del balompié les resulte una falta de respeto, sin embargo, lo digo con extrema seguridad, hay que reconocer que el fútbol es el tema de socialización más extendido en nuestro planeta, por lo tanto juega un papel importante dentro de las relaciones humanas nos guste o no.

Lo que sí podemos ver a veces son las pequeñeces que saca a la luz el fútbol y que muchas veces nos deja con la boca abierta, especialmente cuando pierde o gana un equipo, momento en el cual salen a relucir las esperanzas y las frustraciones personales y sociales de la masa futbolera y se exacerban actitudes condenables que llegan al paroxismo. En este sentido pienso en los últimos acontecimientos acaecidos en cuatro estadios de fútbol, donde la desfachatez no solo se quedó en las tribunas, sino se desplegó sobre el cesped de juego, en los vestuarios y fuera del estadio, por lo cual vuelvo a poner a colación, sin remedio alguno, a Albert Camus, porque quizá él se refería a eso: que ha aprendido de la vida a través del fútbol al ver por diferentes ángulos las reacciones de los humanos en su papel de perdedores o de ganadores. Camus, dice Eduardo Galeano „aprendió (con el fútbol) algunos misterios del alma humana“(2).

Cuando hablo de últimos acontecimientos me refiero especificamente a los ocurridos durante los partidos que enfrentaron las escuadras españolas del Elche (3) y el Granada (4), quienes en un último partido decidieron el ascenso de uno de ellos a la primera división. Camus, que detestaba todo tipo de violencia, frunciría el ceño, porque lo que hemos visto es a hinchas completamente fuera de control tras ser testigos de la derrota de su equipo, en este caso del Elche. Los otros hechos ocurrieron en Sudamérica, al finalizar el partido entre Peñarol (5) y el Santos (6) que proclamó al segundo campeón de la Copa Libertadores de América. La tangana que se produjo al final del encuentro deja por los suelos los valores, la ética y la moral. El tercer partido ocurrió en Belgrano, Argentina, cuando unos aficionados saltaron al campo para increpar y soltar algunos manotazos a los jugadores del River Plate que perdieron contra el Belgrano dos a cero (7). Y el cuarto encuentro, partido de vuelta entre los mismos equipos que se ha jugado hoy, River Plate (8) empató 1 a 1 con el Belgrano, con lo cual selló su descenso a la segunda división. Tras el encuentro han ocurrido hasta saqueos y hay cuarenta heridos (9).

Esperemos, que ahora que ha empezado el Campeonato Mundial de Fútbol de Mujeres en Alemania, las damas del balompié den una lección de nobleza, solidaridad y tolerancia, y sobre todo respeto por el perdedor y el ganador. Ya era hora que la arrogancia machista que pululaba en el fútbol sea desterrado de una vez por todas. Para eso cada persona que ama ese deporte tiene ser partícipe del cambio. Ya lo decía Albert Camus, el fútbol era su universidad, y lo mismo podremos decir si ponemos nuestro granito de arena para que se respete la frontera de lo ético y lo no ético. En fin, la solución matemática del fútbol es muy sencilla, se pierde, se gana o se empata. No pueden ganar dos, y si ganan dos, pues bendito sea el fútbol. Además hay que saber perder, y sobre todo, saber ganar.


(1) En Perfil del genio. Página 310. Historia de la crítica literaria. David Viñas Piquer.
(2) Eduardo Galeano. El fútbol, a sol y sombra. Camus. Página 66.
(3) Web Oficial Elche Club de Fútbol
(4) Granada Club de Fútbol - Web oficial
(5) Peñarol
(6) santosfc.com.br
(7) Club Belgrano de Córdoba - PortalCeleste
(8) http://www.cariverplate.com/
(9) http://www.canchallena.com/1384669-incidentes-en-el-monumental

jueves, 9 de junio de 2011

ESCRITOR ARGELINO BOUALEM SANSAL GANA EL PREMIO DE LA PAZ DE LOS LIBREROS ALEMANES 2011



Arriba, portada del libro "Das Dorf des Deutschen" ("El pueblo de los alemanes", sería la traducción al castellano) Editorial Merlin http://www.merlin-verlag.de/ del escritor argelino Boualem Sansal, ganador del Premio de la Paz de los libreros alemanes 2011, reconocimiento que recibirá el próximo mes de octubre a las orillas del río Meno, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Frankfurt. El premio es también un reconocimiento enorme a las pequeñas editoriales en lengua alemana.



"Una cualidad de la justicia

es hacerla pronto y sin dilaciones,

hacerla esperar es injusticia"


Jean de la Bruyere



por Jose Carlos Contreras

Boualem Sansal publicó su primera novela en 1999, cuando tenía 50 años (antes había publicado sólo libros técnicos sobre reactores, turbinas y productividad), e inmediatamente llamó la atención a los críticos porque su literatura es una radiografía de los tiempos míticos y de los tiempos modernos de su cultura. José Saramago, el desaparecido premio Nobel de Literatura, decía que para escribir hay que tener mucha paciencia, e invitaba a los jóvenes que escriben a no desfallecer en el intento, y, sobre todo, a no apresurarse en publicar; Boualem Sansal parece un digno ejemplo del razonamiento del literato portugués.

Sansal, autor nacido en Teniet el Had, Algeria, en 1949, es una de las figuras representativas de la llamada primavera africana que ha fomentado el diálogo abierto y la libertad de la palabra. Es uno de los pocos intelectuales que ha criticado sin tapujos las políticas y a los políticos de su país, y se ha plantado frente a ellos porque, si una de las tareas de algunos escritores es sólo ser testigo de su tiempo, él se ha convertido en protagonista de la historia de su tierra. „Si no te metes con la política, la política terminará metiéndose contigo“, (1) Boualem Sansal representa la valentía que sopla los nuevos aires que se vive en Àfrica, en pos de cambios democráticos. Sus libros están en el index de Argelia. Y pesar del peligro que significa en ciertas latitudes decir lo que se piensa, Sansal no se ha movido de su patria.

Boualem Sansal es autor varios libros, a sabiendas que empezó a publicar en 1999, se puede decir que ha sacado a la luz un libro casi cada año, entre ellos podemos mencionar el libro Le Sement des Barbares ("Der Schwur der Barbaren" en alemán) y Das Dorf des deutschen ("El pueblo de los alemanes", sería su traducción), obra que aborda un tema picante, a través de dos personajes, los hermanos Rachel y Malrich, de padre es alemán y madre argelina y que viven a las afueras de París. El libro trata sobre la participación en la década de los cincuenta del siglo pasado de ex soldados nazis en el movimiento de liberación de Argelia. Hecho que hasta el momento nadie me ha confirmado si es verdad o ficción.

El Frieden Preis 2011 (Premio de la Paz de los libreros alemanes) que el escritor argelino Boualem Sansal recibirá el próximo octubre en Alemania, viene cargado de elogios por el jurado, quienes halagan su trabajo por ser un narrador apasionado, inteligente, compasivo, y que promueve en su literatura el encuentro y el respeto de las culturas y promueve la comprensión.

El referido premio lo han recibido anteriormente autores como Hermann Hesse (1955), Max Frisch (1976), Amos Oz (1992), Orhan Pamuk (2005), el recientemente desaparecido Jorge Semprún (1994) y los latinoamericanos Ernesto Cardenal (1980), Octavio Paz (1984) y Mario Vargas Llosa (1996).



(1) Gabriel García Márquez, en su libro "Vivir para contarla", dice que se atribuye estas palabras a Lenin. Vivir para contarla. Capítulo 4. Página 248. Grupo Editorial Norma. Bogotá. 2002.