LINGOA IGNOTA LA POESÍA DE HILDEGARD VON BINGEN TRADUCIDO AL ESPAÑOL
Me paso recorriendo Alemania cuando no me lo impiden mis labores pedagógicas. Y sobre todo, me paso husmeando las ruinas de antiguos palacios o conventos, de desaparecidas estancias o aldeas. En ese trajín de buscador de historias, de buscador de lo escondido para la gente, hijos del Pacífico y de los Andes, como yo, me topé con Hildegard von Bingen.
Y, para no hacer demasiada extensa esta presentación, voy al grano: he traducido un poema de Hildegard von Bingen. El poema que lleva como título O edles Grün tiene un especial significado para mí y refleja el imenso aprecio que le tenía a la naturaleza Hildegard von Bingen. El poema alude lo verde, ese color que por antonomasia nos obliga a pensar en la clorofila, por lo tanto, en el sol; en cuyo proceso, la luz solar actúa como un desencadenante fundamental.
Para mí, Hildegard von Bingen es la primera ecologista de las tierras teutonas. Y, además, es una adalid del respeto al trabajo de la mujer. Esta monja desafió en el siglo XII al patriarcado, fundando un convento solo para mujeres, abandonando el convento de Disibodenberg, que estaba dirigido por monjes. Así fundó en la colina de Rupertsberg, cerca de Bingen, al oeste del río Rin, en la desembocadura del Nahe, su comunidad emancipada.
Conocedora del mundo de las plantas, de la medicina, de los animales y las piedras, Hildegard von Bingen también escribía, inventando una forma de idioma Lingoa Ignota, una especie de lenguaje secreto. Hildegard von Bingen fue una polímata.
En el verano de 1179, exactamente el 17 de septiembre, cuando contaba con ochenta y un años de edad, murió Hildegard von Bingen. Las crónicas de ese tiempo cuentan que en el momento de su muerte brotaron del cielo dos arcos sumamente brillantes y de varios colores que formaban una cruz.
A continuación el poema O edles Grün de Hildegard von Bingen que he traducido al castellano.
O edles Grün
Hildegard von Bingen
O edles Grün,
das wurzelt in der Sonne
und leuchtet in klarer Heiterkeit,
im Rund des kreisenden Rades,
das die Herrlichkeit des Irdischen nicht erfaßt:
umarmt von der Herzkraft himmlischer Geheimnisse
rötest du wie das Morgenlicht
und flammst wie der Sonne Glut.
du Grün
bist umschlossen von Liebe.
¡Oh, excelso verde!
Hildegard von Bingen
Traducción: Jose Carlos Contreras Azaña. Karlsruhe, Alemania, 14 de julio de 2026.
¡Oh, excelso verde!
que te enraizas en el sol
y brillas con diáfano alborozo,
en la órbita de la rueda que gira,
que no abarca el terrenal encanto:
por la telúrica fuerza del corazón abrazado del misterio divino
te sonrojas como la luz del alba
y ardes como el resplandor del sol.
Tú, verde,
estás rodeado de amor.