lunes, 6 de agosto de 2012

POETAS ALEMANES / POESÍA ALEMANA TRADUCIDA AL ESPAÑOL / CASTELLANO

 „Un poema es un poema y nada más.
Lo demás son interpretaciones“.
(1)

„Cada letra tiene su propia personalidad (...)“
Edmundo Paz Soldán
El delirio de Turing

„no existe ningún proyecto sin emoción“
 autor desconocido


por Jose Carlos Contreras

A continuación presento una serie de poetas alemanes que han sido traducidos al español en Literatambo. La lista de poetas no significa de ninguna manera un reflejo total de la poesía de ayer y hoy de Alemania, sino que se trata de una serie de poemas traducidos por la excelencia de su mensaje, belleza y profundidad.

Un poema, como todos lo sabemos, pierde su alma al ser traducido. También pierde su musicalidad, inclusive puede sufrir transformaciones poco loables, pero, en esta serie de poemas que hemos traducido, la querencia a lo fidedigno ha sido su peso específico y por todos los medios se ha respetado su mensaje. El lenguaje poético que posee cada poema es imposible de ser traducido a otros idiomas: todos son cercanías al poema original, intentos de acercarse a él, copia no fidedigna.

Un poema, al fin y al cabo, es un elemento de palabras vivo; elemento que puede conllevar a un sinnúmero de interpretaciones, lo que igualmente conlleva a más interpretaciones. Vean el caso de uno de los poetas más universales, el peruano César Vallejo, cuyos poemas han sido traducidos a casi todas las lenguas, y su mensaje ha sido fahacientemente captado de manera global, sin embargo, las interpretaciones que ha provocado su catarsis poética han sido innumerables, inclusive han causado confusión, y algunas no has sido interpetadas hasta el momento.

Pero aquí nos dedicamos al trabajo de poetas alemanes, y solo convoco a Vallejo porque cuando me he encontrado con escritores turcos, rusos, croatas, franceses, alemanes, y se enteraban de mi procedencia peruana, inmediatamente les ha venido como un golpe mágico el siguiente nombre: César Vallejo. Anécdota que apunto con felicidad, porque haber nacido en la tierra del poeta más universal en lengua castellana me llena de emoción.

Entonces aquí les apunto las traducciones de poetas alemanes. La lista no es larga (aquí sólo es presentado un bloque), así que si quieres saber más del contendido tienes que hacer click en el link concerniente.

FRIEDRICH VON LOGAU

Friedrich von Logau era un poeta alemán que escribía epigramas que reflejaban una grandilocuente ironía y un humor satírico atrevido y divertido. No se olviden que le tocó vivir la primera mitad del siglo XVII, cuando todavía la Revolución Francesa en Europa no había dejado con la boca abierta a muchos y, lo que preocupaba a todos, en ese entonces, era la situación de catástrofe que había dejado regada de sangre a Alemania entre 1618 y 1648, durante la denominada Guerra de los Treinta Años, beligerancia que naciera producto de las incongruencias confesionistas de la época.

El primer poema que leí de Logau se titula Heute Welt Kunst, que me involucró al tenaz oficio de continuar descubriendo más piezas de su obra. Nunca me hubiera imaginado que me interesaría la poesía escrita por este vate del siglo XVII, ya que sus versos son brevísimos, escritos en un alemán de antaño, mordaces, agudos y picantes, hecho que me ha llamado la atención y han incitado a sopesar sus escritos con el espacio histórico que llegó a vivir . Para ello tengo que agradecer a los autores que rescataron del olvido a este poeta nacido en 1605, el año en que se públicó la primera parte del Quijote de Cervantes y el libro „La Florida del Inca“ de Garcilazo de la Vega.

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GOETHE

Goethe es una de las figuras de la lírica alemana que despierta gran admiración. Su bellísima poesía de amor es para muchos el símbolo de un hombre que siempre llevará el san benito del eterno enamorado. Goethe era un tipo impresionante, cuya curiosidad le llevaba a recorrer los vericuetos de la geología, filosofía, botánica, la crítica de arte, pero sobre todo era poeta, un gran poeta que también amaba la naturaleza, y, por supuesto, tan igual como a la musa de turno, encargada de insuflarle fuego en el corazón y que automáticamente le provocaba un ataque creativo y le conminaba a correr tinta debajo de sus dedos sobre papel. Goethe no dejó de escribir poesía hasta su muerte.

¿Cuántas veces se enamoró Goethe?: infinidad de veces. Lo más impresionante de su trabajo creativo es que cada poema de amor de Goethe refleja un momento pasional de su vida amorosa. Su primer éxito literario fue Las desventuras del joven Werther, obra que provocó una gran conmoción entre los jóvenes lectores y que fue para Goethe su primera obra confesión (se cuenta que Napoleón la leyó siete veces). Desde ese momento se hizo famoso y su vida, a los 27 años, dio un vuelco, cuando en 1775 el duque Karl Augustus le incluyó en su consejo privado, en Weimar, con la sola condición de que fuera para siempre su amigo. En esa corte conocería a su amor platónico, Charlotte von Stein, a quien escribiría 1500 cartas.

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HEINRICH VON KLEIST

Hace 200 años, el 11 de noviembre de 1711, se quitó la vida a la edad de 34 años el poeta Heinrich von Kleist junto a una amiga. Para hablar de este poeta, narrador y dramaturgo; hay que tener mucho cuidado, cuidado porque muchos lo comparan con Goethe (1) y otros dicen que es más grande y más perfecto que Schiller: dos mounstruos de la literatura alemana. Pero a Heinrich von Kleist, a quien en la actualidad se le lee poco, se le recuerda quizá más por su romántico final (un disparo en la boca, después de haber desgarrado un disparo en el pecho de su amiga que estaba enferma: un doble suicidio que podría haber usado él mismo en alguno de los finales de sus relatos ), pero, cuidado, repito, el que lo lea se llevará sorpresas, porque sus escritos, a pesar del tiempo, siguen siendo reconocidos por los entendidos y por ende, aquí entro a tallar con una recomendación, es imprescindible leerlo.

Para ingresar a la obra de Heinrich von Kleist, por ejemplo, en narrativa, yo recomendaría (2) leer „Das Erdbeben in Chili“ („El terremoto en Chili), una historia de amor con pasajes de alegría en medio de edificios y casas destruidas. Admirable es la aparición de circunstancias paradójicas que el relato desmadeja: un hombre y una mujer, Donna Josephe y Jerónimo Rugera, separados por la cárcel y el claustro, por la familia, pero unidos un instante por la debacle y la desolación que ha provocado un terremoto. En cuanto a las recomendaciones de índole poético, que es variopinta, yo recomendaría leer toda su poesía, que más podría decir, yo que soy un amante de los versos. Desconozco si toda la obra de Heinrich von Kleist está traducida al castellano. Por si acaso, abajo les he traducido al español un poema de él, como homenaje a su persona, cuyo bicentenario de su muerte se recuerda hoy. ¡Va por ustedes!.

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A 200 AÑOS DE LA MUERTE DEL POETA HEINRICH VON KLEIST



NOVALIS

La obra de Novalis es una de mis grandes deudas personales con la poesía alemana. Cuando la descubrí ya estaba afincado en Alemania, y en América nunca nadie me la había mencionado. Lo mismo debe suceder con algunos amantes alemanes de la poesía hecha en América en los siglos pasados, como por ejemplo, como me ha pasado a mí en el caso de Novalis, que nadie les haya mencionado el nombre de María de Rojas y Garay ( más conocida como Amarilis, que vivió en el siglo XVI, en tiempos de la Colonia, en lo que hoy se llama Perú). Es funesto que el tiempo tape con las cortinas del olvido la lírica de muchos creadores, sobre todo de los creadores cuyas distancias gográficas donde se movieron se confabulan en la misma tarea: el olvido; sin embargo, para contrarrestar ese destino estamos los lectores, dispuestos a desenterrar la belleza del fondo de las catacumbas, sea cual sea el estilo y la forma, los que para muchos quizá no guste, pero eso es otro tema, ya que, que no se nos olvide, que poesía es poesía, y punto.

Novalis procede de una familia nobiliaria cuya tradición proviene del siglo XII y se le conoce como uno de los representantes del primer romanticismo alemán. Su verdadero nombre, que es largo y pomposo era Georg Friedrich Philipp Freiherr von Handerberg y nació en 1772 en el castillo de Oberwiederstedt. Muchos textos de Novalis están ligados a la cosmogonía de Dios y otros, a la muerte, sobre este punto cuenta la leyenda que el fallecimiento de su novia quinceañera Sophie von Kühn le chocó fuertemente (no se olviden que Novalis murió a los 29 años), hecho que condicionó su lírica frente al tema de la muerte (Krell Historia de la literatura alemana. 1963. Página 223.) Pero algunos estudiosos dan esa historia como una leyenda y nada más, y que entre la muerte de Novalis y la chica existe una distancia más larga, tiempo en el cual Novalis se descolgó de la morriña y la tristeza tras haber perdido a su amada y se volvió a enamorar (1) y a vivir las hermosas tropelias de un corazón espinado.

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JOACHIM RINGELNATZ
A mí siempre me han fascinado las hormigas. ¿A quién no?.Contemplar esos interminables desfiles de hormigas cargando sus equipajes que superan su propio peso entre árboles gigantescos o sobre el asfalto roto de una ciudad sin nombre han hecho corroborar mi admiración por esos diminutos animales. En la selva del Manú, en Perú, vi sorprendido y boquiabierto las enormes filas de edificios dibujando en la jungla un Manhattan hormiguero como si se trataran de trompas de elefantes que salían del subsuelo: allí vivían –me supongo- millones de hormigas. El lunes pasado volví a ver esas construcciones -en escala menor- mientras caminaba por la ruta del Geisterwald (La selva de los espíritus) en los campos de Renania Palatinado, en Alemania, en la frontera con Francia.


Cuando las he visto me ha venido a la memoria uno de los poemas que más gusta a los alemanes: quizá por su sencillez, o claridad o su simbología fabulesca que no deja dudas en el momento de tratar de entender lo que el poeta nos ha querido decir cuando escribió el mismo. Se trata del poema Die Ameisen (Las hormigas) del poeta, dramaturgo, narrador, pintor, cabaretista alemán Joachim Ringelnatz.


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 THEODOR KÖRNER

Que la poesía siga siendo el agua que calma la sed del alma, al menos ese es mi deseo, y el deseo de muchos, supongo; o de pocos, no lo sé. Ahora que he terminado un periplo de viajes que me llevaron de allá a acuyá , veo a lontananza que no me moveré de tierras de Baden Würtemberg hasta la llegada de la navidad. En ese periplo he descubierto a un poeta, cuyos versos leí al pie de uno de los castillos más maravillosos que haya visto en Alemania: el castillo Gnandstein, cuya belleza engatuzó al poeta Theodor Körner; y cuya gerifalte magia me ha dejado un buen sabor.

Pueda ser que Theodor Körner, poeta nacido en Dresden en 1791, visitara el castillo varias veces, y haya sentido tanto embrujo al recorrer sus esquinas que le dedicó varios versos: alguno de los cuales están grabados sobre una piedra que se levanta a la entrada del recinto. A mí me ha impresionado la arquitectura del castillo Gnandstein, y sobre todo sus alrededores, que son lindos. Cuando uno se acerca a Gnanstein a pie desde la localidad de Kohren-Sahlis y se interna a través de la campiña, el paisaje que nos cobija es hermoso. Para llegar al castillo, el viajero atraviesa un sendero acicalado de árboles, que es una alameda poética que te invita a leer, a soñar, a llenarte de aires nuevos, a embarcarte a una vida contemplativa y a sentir la naturaleza en su mejor dimensión alejado del mundanal ruido de las ciudades.

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 (1) Jose Carlos Contreras

viernes, 3 de agosto de 2012

LA POESÍA DEL POETA ALEMÁN NORBERT HUMMELT


In münchen ist bereits der erste schnee gefallen, es folgt das nachtkonzert der ard..darüber bin ich gestern zügig eingeschlafen. an diesem tag sei es

Kalender
En Totentanz
Norbert Hummelt. 2009.


„El hombre es la medida de todas las cosas,
de las que son en cuanto son y de las que no
son en cuanto no son“.

Protágoras

„to be or not to be“
en Hamlet. Releído en la Regenta. Tomo II
Leopoldo Alas (Clarin)
Editorial Arte y Literatura. La Habana. 1976
Página 10


por Jose Carlos Contreras

Para los amantes de la buena poesía, bebérsela a través de un buen libro es un oficio que alcanza el paroxismo. Para los amantes de la poesía, leerla es un motor que provoca sensaciones que edulcoran el alma y producen un sin fin de sensaciones que se entremezclan en el universo de los signos que edifican un texto. Acabo de experimentarlo leyendo al poeta alemán Norbert Hummelt. Poesía y curiosidad son unos aliados infalibles a la hora de hacer de un discurso poético un viaje placentero al ombligo del sentimiento estético por medio de la palabra. Bienvenido Hummelt a mi antibiblioteca.

Norbert Hummelt es poseedor de un estilo muy personal. Cautivador desde el principio. Musical, y en esencia es un poeta que experimenta con la palabra por todos los resquicios, y que es capaz de poetizar sobre los temores de la niñez frente a los padres de la post guerra o sobre la frustación de no encontrar con los dedos el principio de la cinta adhesiva. Sus imágenes suelen sorprender, regalar luz y otras veces brindar oscuridad. Suelen también causar dudas y producir conjeturas en el lector menos extraviado. Supongo que para un lector que desconoce los detalles de la vida alemana puedan pasar inadvertidos ciertos discursos poéticos, pero de ninguna manera se corre el peligro de perder el hilo del mensaje global.

Pero allí está el detalle: todo poeta y su arte poético nos lleva de la mano por su mundo, y, nosotros los lectores, los podemos seguir, celebrar, analizar y curiosear los universos que nos regalan a nuestro libre albedrío, y socavar las arenas que nos transmite su lenguaje, y, al fin y al cabo -esa es la riqueza de los textos poéticos- cada quien puede producir todas las interpretaciones sienta. De eso se trata, que la poesía fluya viva y sin fronteras. Es más, por lo general, todo texto literario puede bifurcarse, multiplicarse y producir una infinidad de sentidos, interpretaciones, tejemanejes que enriquecen a la literatura. Por eso la poesía es el arte más excelso por antonomasia. Por eso me alegro de haber descubierto a este vate, cuyo poema „in dieser nacht“ traduzco más abajo (perdóneseme la pérdida de musicalidad de los versos cuando son traducidos al castellano. Buscarles música significa quitarles el sentido. Por eso he visto conveniente respetar su mensaje).

Pero conozcamos un poco la vida de Norbert Hummelt. Hummelt nació en la ciudad de Neuss en 1962. Estudió germanística en la Universidad de Colonia. Ha traducido a poetas ingleses y daneses y ha experimentado con la poesía. En 1988 ganó el Premio de poesía Mondseer y el Niederrheinischer Literaturpreis en 2007. Ha publicado Stille Quellen en 2004 y Pans Stunde en 2011, entre otros libros. La poesía de Norbert Hummelt (la poesía que hasta el momento he leído) está llena de imágenes provocadoras y que encierran un afan por el experimento y la belleza. Cargado de lírica y musicalidad, Hummelt es un cazador de momentos de la vida, un fotógrafo, un paparazzi de las situaciones que se diluyen como el agua entre los dedos y que él logra atraparlos entre sus versos: un original testigo de las situaciones cotidianas de la vida de las personas.

 „...du lebst so voll in dein kokon / kannst mir ruhig erzählen wenn dir / was weh tut, ich versteh das auch:“
(Tú vives muy metida en tu capullo / tú me puedes contar / cuando algo te duela, yo también lo comprendo.

De bruchstücke. IV. Página 49)

„dann kam das gewitter ich musste erbrechen / das war 38, ich glaub im august .. / ich wurde zwölf u. habe nichts gewußt
( entonces vino la tormenta y tuve que vomitar / teníamos 38, creo que era agosto / tuve 12 abriles y no sabía nada.

De tesafilm. Página 74).

„draußen ist sonne, draußen / ist schnee. Doch drinnen / nichts, was mir zu eigen wäre / ein fremdes haar, das an der / seife pappt ...“

afuera está soleado, afuera / hay nieve. Adentro / nada, que se me podría mostrar / un pelo extraño que está pegado en el jabón ...

(De Reste. Página 36)

Los sustantivos en el idioma alemán siempre se escriben con mayúscula, pero Hummelt escribe poesía dejando de lado esa regla, por ejemplo Tesafilm (cinta adhesiva, página 74) se convierte en tesafilm; Schnee (nieve, página 11) en schnee, o Schlüssel (llave, página 23) en schlüssel. La poesía de Hummelt es una cartografía de metáforas, imágines, arcanos que se tejen a través de los vericuetos del espíritu, de los traumas infantiles, de los recuerdos de la niñez, del primer amor, la curiosidad, la sensación de soledad, los viajes, los paisajes. Abajo les traduzco el poema „in dieser nacht“, „en esta noche“ de Norbert Hummelt, que forma parte de su libro „Zeichen im Schnee“.


in dieser nacht

(por Norbert Hummelt)

Wie deine küsse nach
Kamille schmecken

Ich darf dich nicht wecken

Du sagst: verstehst du nicht?
Ich will schlafen, ich bin so müde.

Nach salbe riechen
Unser beider kissen

Du darfst nicht wissen:

Die welt ist fremd in mir, ich bin
Erst fünf vielleicht.


en esta noche

(por Norbert Hummelt.
Traducción Jose Carlos Contreras Azaña. Karlsruhe. Agosto 2012)

como tus besos
de sabor a manzanilla

no te debo despertar

tú dices: no lo comprendes?
quiero dormir, estoy muy cansada.

huelen a pomadas
nuestras dos almohadas.

tú no lo debes saber

el mundo es ajeno a mí, tengo
cinco abriles quizá.



martes, 31 de julio de 2012

LA BANALIZACIÓN DEL TIEMPO LIBRE: ¿QUÉ ES CULTURA EL DÍA DE HOY?



„El contrato social no está siendo modelado
por la dinámica política sino pora la industria
del entretenimiento“

Peter Sloterdijk

„Ahora la economía ha puesto sus miras en
última esfera de la actividad humana que
restaba por mercantilizar: la cultura. Los rituales
culturales, las actividades comunitarias, las
reuniones sociales, el arte, los deportes y los
juegos, los movimientos sociales y la actividad
cívica, todo resulta invadido por la esfera
comercial“
Jeremy Rifkin
La era del acceso. Paidós 2000. Página 7.


Entro a una exposición de arte y me quedo perplejo; me meto a una función vespertina de cine y me aburro; leo el libro de un autor moderno y me pasa lo mismo. Entonces percibo un furúnculo piloso que encierra pus y que produce una banalización insoportable sobre la piel del trabajo creativo. Para ser menos aguafiestas, y un poco más esponjas, quizá debo ya de estar loco y mi locura me impide percibir la belleza de la cultura actual. Ojo, ojito que no persigo ver a la belleza en su estado más puro o de clímax , pero al menos que su presencia no sea meramente banal, frívola, vacía y de entretenimiento, sino que persigo que produzca en mi un profundo proceso de discernación, reflexión e introspección sobre la condición humana.

Pues luego me hago la pregunta si todo eso es cultura. Si todo lo que veo en los cines, observo en los museos o leo en los libros, temas que finalmente abordo revisando los comentarios en los medios de prensa, no resulta ser más que una adulación desmedida por parte de los modernos publicistas que han tomado en el podio el papel de los críticos. ¿Es eso cultura?. ¿Qué es cultura, entonces? Y si todo es cultura de esa manera tan banal, frívola y vacía, quiere decir que la cultura no existe, que la cultura se ha muerto. Que la cultura es cantidad y no calidad. Que la cultura debe ser light y que entretenga. Y sobre todo que venda, porque si no vende, no es cultura, entonces la cultura de masas, como ya lo dijeran Horkheimer y Adorno, es prioritariamente mercantil. Cuanto tienes, cuanto vales. Cuanto vendes, cuanto vales. Si no vendes nada no sirves para nada: no vales.

Sé que exagero, porque todavía perviven en el seno de nuestros museos modernos, teatros, libros y periódicos, la esencia de la cultura de gran nivel, pero es que si no exagero en esta página hasta el paroxismo, tú que me lees querido lector no te atreverías luego a ver a tu alrededor y comprobar lo que te digo ¿Qué está pasando con la cultura?.

Sin duda que los inventos en el campo de las comunicaciones han facilitado nuestro deslizamiento a través de espacios en donde antes era imposible andar a una velocidad tan admirable, la revolución digital, como lo llama Jeremy Rifkin, pero por otro lado esos inventos nos están creando problemas: por ejemplo hay gente que ya no lee una obra clásica y se pasan horas en el ordenador colgados de internet. Por otro lado esos inventos crean una banalización de la creatividad: no sé si llamar creatividad a un vídeo de tres minutos donde un perro se muerde la cola y es visto por decenas de millones de personas. He aquí un ejempo de la masificación y la banalización del espectáculo. Lo mismo ocurre en otros campos, y el ejemplo del perro que se muerde la cola en you tube pude trasadarse en el campo de la cultura. Cuando la cultura de masas saca la cabeza, su carácter estético se esconde en los pies.

La dictadura de la economía de mercado está obligando a andar en muletas a la cultura de nivel. Para ser más sinceros: la está matando. ¿Es igual un cuadro de Velázquez o Canaletto, por citar alguno, que una mamarrachada de un expositor que utiliza materiales digitales? ¿Un libro de Miguel de Cervantes o Jorge Luis Borges se podrá comparar con el mejor libro del año que anuncian con bombos y platillos los publicitas de la editorial de turno? ¿Es buen cine una película que me hace recordar dónde se quedaron aquellos tiempos de Akira Kurosawa o Ingmar Bergman? Lo ligth vende porque la industria del entretenimiento se enriquece. Por lo tanto estamos expuestos a un empobrecimiento de la cultura, y lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta, porque las nuevas generaciones desconocen lo anterior, y desconocen los antecedentes de la cultura de nivel, de ese modo tomarán como real cultura, la cultura de hogaño que exhibe su esencia en la masificación, la banalización y la concepción de cultura como mero espectáculo. Por lo tanto los mecanismos del proceso creativo no se erigen necesariamente por criterios de exigencia o de calidad, sino de rentabilidad financiera. ¿Quién nos salva de esto? Este es un tema que saca ronchas. A ver si alguien dice algo. Me siento huérfano, pero no se lo digas a nadie. A fin de cuentas todos acabaremos en el cementerio. ¡Va por ustedes!

sábado, 21 de julio de 2012

TOTÓ LA MOMPOSINA EN KARLSRUHE 2012




„La música no es más que la imagen
del universo que se poetiza“
Lorca y las formas de la música.
En Leciones sobre Fedrico García Lorca.
Granada. Página 241.

„Por otro lado, a propósito aún de la poesía griega
arcaica, debemos recordar la magnitud de la religiosidad
que subyace en el origen tanto de la poesía, la
música y la danza. (...) Por tanto, durante muchos siglos
una poesía dialectal, sin escritura, bailable, musicalizada
y cantada surgió en Grecia antes de la invención del
alfabeto (...)“
La poesía en las lenguas indígenas de México
Carlos Montemayor


Por Jose Carlos Contreras

Dicen que la infancia es la patria de los hombres. Allí me sentí acurrucado anteayer mientras escuchaba y bailaba la música de Totó la Momposina en el festival de música „Zelltival“ de la ciudad de Karlsruhe, Alemania.

Aquella música que cuando era niño entraba a mis oídos provocándome una fascinación señorial y que provenía de la vivienda de los vecinos afroperuanos en Lima, volvió a resucitar en mí los sonidos y los recuerdos de los viejos ayeres. ¡Qué vivan los fantasmas de abajo el puente, la chicha morada y el pisco sauer!. La ciudad de Lima, capital de Perú, está ubicada frente al oceáno Pacífico. Por su parte Colombia está bañada también por el océano Pacífico y, además, por las olasdel Mar Caribe. Quizá la riqueza de posesión de dos aguas que bañan las costas de Colombia sea la clave de la belleza de los ritmos colombianos: que fascina no a pocos, por esas aguas llegaron esos ritmos sobre barcos desde el continente africano. El cumbé se convirtió en cumbia, y otras formas musicales que desconozco. Empero aquí está, gracias a los Dioses Chibchas o al Dios Yorubá, Totó la Momposina, para rescatarlos, aplicarlos y conservarlos hasta la eternidad.

Totó lo dijo el jueves: hago música para rescatar del olvido los ritmos, los bailes y los instrumentos de mi querida Colombia. Totó la Momposina es una Diosa vestida de música con una voz y un carisma impresionantes, acompañada de siete querubines que tocan flautas machos y hembras y demás parafernalia musical. Yo que llevo disfrutando las canciones de Totó la Momposina muchos años a través de cidís, el jueves pasado (19.07.2012) por fin tuve la suerte de disfrutarla en vivo. Totó la Momposina es la reina de Colombia, con perdón de las otras reinas que la industria de la música ha creado a base de inversión financiera. Esta reina, sin trapisondas, sí es una reina de verdad.

Anteayer Totó la Momposina comentó que se sentía nuevamente como una cantante que recién empezaba su carrera. Que ahora va de lugar en lugar, duerme en los coches, se ducha en los teatros, canta, se alista y enrumba a las otras ciudades que forman parte de su gira de verano 2012. Eso dijo Totó. Lo que me llamó la atención es que en el Zelltival de Karlsruhe, el festival de música que organiza el Tollhaus en el sur de Alemania, casi toda la sala estaba llena de asiento dispuestos matematicamente. ¿Asientos? ¿pero quién se atreve a sentarse cuando está delante de la música de Totó la Momposina?. Dicho y hecho. El asiento que tuve en primera fila apenas sintió mi calor cinco minutos.

Durante todo el espectáculo la mitad de las sillas estuvieron vacías. Con ese ritmo de tambores, con esos movimientos contagiantes, con esa música que tal vez la haya bailado muchas veces Gabriel García Márquez, no había remedio que dejar salir el bailador que todos llevamos dentro. Totó fue culpable del calor de los cuerpos, fue culpable de que la gente joven de Alemania, que el jueves la vio, se haga la pregunta si la música no es sólo la que nos trae las radios comerciales o las campañas de mercados para arrasar las listas de ventas en el verano. No, aquí está Totó la Momposina, micrófono en mano, instrumento al ristre, tratando de rescatar el santo y seña del pasado colombiano, pero ojo, ojito, dejando que se acoplen nuevos instrumentos a los ritmos de antaño.

!Mis respetos reyna de Colombia! ¡Qué viva la música y la poesía!
 

¡Va por ustedes!

martes, 17 de julio de 2012

LA NIÑA DEL LIBRO, EL PARAGUAS Y EL PERRITO BAJO LA LLUVIA (DE KARLSRUHE)


„Meditar es dialogar con algún muerto“
Nicolás Gómez Dávila

„Según Platón, la mayor parte de la
humanidad se contenta, lo mismo que
los prisioneros de la caverna, con el
mundo de la mera apariencia. Sólo los
filósofos salen de la caverna y aprenden
a percibir las cosas tal como realmente son;
sólo éstos alcanzan un cimiento genuino“
Mercedes García G.
La Caverna de Platón y otras delicias de la
Filosofía.

„El hombre ha nacido libre y, sin embargo,
vive en todas partes encadenado“
Jean-Jacques Rousseau.
El contrato social.


Anteayer escribía el texto „Para qué sirve leer“, con un pesimismo enrabietado que hasta yo mismo me asusto al repasarlo. No obstante las cosas son como son y hay que respetar a su yo y sus circunstancias. Inclusive ir más allá, porque como yo soy yo y mis contradicciones, no le puedo dar una vuelta de tuerca a las palabras que escribí hablando de las lecturas y los libros en „para qué sirve leer“, porque, al fin y al cabo, leer es simplemente leer. El asunto es volver a precisar a qué me refería con leer. En ese sentido debo dejar claro que me refiería en gran medida a la lectura de libros de ficción, y especialmente del rubro de literatura clásica. En este aspecto quiero defender a la literatura actual, pero debo criticar a la producción banal de muchos escritores modernos, porque leyéndoles, se corre el riesgo de acabar ulcerado del cerebro (perdón por la aberración biológica).

Como me mola aquel pensamiento que dice que es bueno que una persona se sorprenda siempre, que se sorprenda de las cosas más sencillas, o de las cosas más arcanas, que se sorprenda inclusive de si misma, porque sorprenderse es vital oficio para seguir viviendo, ya que el día que alguien deja de sorprenderse es que casi está acabado. Siguiendo la premisa del factor „sorpréndete y seguirás con vida“, les cuento que el domingo por la mañana, cuando iba en bici a los estudios de la radio, donde hago un programa en español y alemán, vi una imagen que fue la antítesis de lo que había escrito ese día a la hora que los gallos cantan (1).

Mientras lluvia tenuemente, vi a una niña sentada sobre una piedra del parque ubicado detrás del Museo de Historia Natural de Karlsruhe (Alemania). Leía un libro ensimismada en sus párrafos, el cual sujetaba con su mano izquierda, y, con la derecha sostenía un paraguas que la protegía por completo de la lluvia, y entre los dedos de esa mano salía una cuerda que sujetaba a un perro que se movía lentamente sobre el césped, acostumbrado, quizá a no interrumpir la lectura de su ama de diez u once abriles. Imagen sumamente hermosa: una lectora que me ha partido el alma, y que ha echado por tierra todos mis pesimismos en torno a la lectura (eso espero).

La imagen ha sido de embrujo. No sé por qué lo escribo en pretérito perfecto, tal vez porque la visión siga en mi cerebro como un círculo fotográfico no cerrado por completo, aunque, la verdad, debería de escribirlo en presente de indicativo, porque esa imagen de una niña sujetando su libro, abstraída en su lectura bajo la lluvia, cobijada bajo el paraguas y sujetando a un perro sabedor y respetuoso de las aficiones de su ama, nos dice que la lectura no ha muerto. ¡Qué libro digital y ocho cuartos, estoy hablando de un libro de papel!. Y perdonen mi romanticismo. Si el filósofo Richard David Precht (2) me leyera, se reiría de mí. Pero sé que él –tan inteligente como es- me lo hubiera perdonado, porque el alma humano, o mis reacciones de chimpancé internauta puede sufrir el desdoblamiento de las más extrañas y ambiguas actitudes.

En homenaje a esa niña desconocida sentada en el parque detrás del Museo Natural de la ciudad donde vivo, quiero rendir honor a la lectura. A esa vieja manía de comerse los libros con pasión, y de desmenuzarlos con pinzas, pero para esto ya tenemos a Wittgenstein, quien nos ha ahorrado el trabajo abordando el lenguaje y el contexto en que afloran las palabras en este „parque zoológico humano“ (3)

(2) Richard David Precht (Solingen, Alemania,1964). Filósofo alemán. Autor de los sabrosos libros „Wer bin ich-und wenn ja wie viele?“, „Liebe. Ein unordentliches Gefühl“, entro otros.
(3) Peter Sloterdijk (Karlsruhe. Alemania. 1947). Filósofo alemán, autor de „Crítica de la razón cínica“, „Esferas 1“, „Normas para el parque humano. Una respuesta a la ´Carta sobre el humanismo de Heidegger“,entre otros.

sábado, 14 de julio de 2012

PARA QUÉ SIRVE LEER


¿Y qué hace una rata despierta? Olisquear.
Jean - Didier. Biólogo.

"La mediocridad de las clases medias en general"
La posibildad de una isla.
Michel Houellebecq

"Todos tenemos un doble que vive en las antípodas.
Pero encontrarlo es muy difícil porque los dobles
tienden siempre a efectuar el movimiento contrario"
Doblaje.
Julio Ramón Ribeyro

Algunos leen para meditar, para escaparse de la realidad, aprender, torcerle el cuello al aburrimiento cotidiano. Otros para pasar un buen rato, pasar las horas y las deshoras. Consumirlas con disimulo. Hay quienes leen, y entienden, pero no comprenden.  A tanta reflexión, iluso sería plantearse que la lectura pueda cambiar el mundo. Mucho más arrogante sería pensar que conociendo lo que leen las personas se pueda saber quiénes son y con qué pie cojean. En mis viajes en barcos conocí a gente que no había leído casi nada y eran buenas gentes que no le habían robado nunca a nadie (con el perdón de los banqueros, y parafraseando a Bertolt Brecht). Al fin y al cabo, a quién le importa esto. Cada quien con su tema, su lección y su virtuisismo. El oficio de lector a veces puede resultar un tanto masoquista. Seguro que a muchos no les debe de importar que la lectura sea o no tiene que ser obligatoriamente trascendental. A mí sí. ¿Craso error? no lo sé. Una lectura que no me cubra por entero el cuerpo y el alma como una ducha debajo de una cascada como las que descubrí en República Dominicana o en la selva baja de Perú, no tiene sentido.

Ahora se dice que se lee mucho, internet, por ejemplo, wikipedia, quizá, sms, no sé, pero el nivel de lectura de los libros clásicos ha decaído, y no me refiero a su comprensión y discernimiento, porque me he tocado con gentes en España que se les hacía difícil entender el Quijote de la Mancha. Quizá peque de pesimista, pero no se olviden que un pesimista es un optimista bien informado.

Aparezco después de tantas lunas en este blog, y vengo con ganas de sacar ronchas. Es que tenemos que sacar ampollas, porque si no lo digo, pues, entonces para qué sirve todo esto. En mi último periplo por España me ha quedado el latigazo de ver a mucha gente que la está pasando mal. ¿Puede cambiar la lectura esta situaciòn? No. O sí. Leer tambien puede resultar subversivo, pero leer qué, y para qué. Leer las historietas del Paturusú o las caminatas de San Porondogué. En Málaga me he topado con un diario que decía que en España hay tres escritoras fenómenos cuyos libros son superventas a pesar que ningún diario escribiera sobre ellos. No lo creo. El reportaje sobre ellas me pareció más un trabajo publicitario, pero, de ser verdad, me alegro, aunque desconozco el contenido de los libros de esas autoras, me queda la duda de su trascendencia. En España me toco siempre con libros sumamente importantes (en Latinoamérica con muchos más) pero nadie les da bola. La crítica a veces se equivoca, o quiere equivocarse, o -para ser más claros- no lee, no lee los libros que critican, o lo leen a retazos, porque el tiempo apremia.

A veces, cuando camino por las esquinas de las librerías, me llama tanto la atención encontrarme con libros cuyas tapas están adornadas con una recomendación de algún crítico señalando cosas como estas: "el mejor libro de la presente temporada", "sin duda el libro del año", "no hay duda, nos encontramos frente al libro del siglo", "la literatura tiene un nombre y se llama ...". Cosas de estas causan daño a la literatura, porque convierten al libro como un mero producto de mercadillo, en una mercancía que puede vender el que más grita. Los editores lo saben, y los amigos de los amigos, también. Pero se callan. Pero el que calla otorga. Inclusive en este blog me he tocado con algunos comentarios de gran nivel criticando a los críticos alemanes: quién critica a los críticos. Gracias por estar allí. Y si encuentras un buen libro, pasa la voz. Ya vuelvo. Ya vuelvo digo, porque empieza mi época de vacaciones.

Va por ustedes!

lunes, 4 de junio de 2012

DE MALAGA A RONDA EN BUSCA DE RAINER MARIA RILKE



Du mußt das Leben nicht verstehen,
dann wird es werden wie ein Fest.
Und laß dir jeden Tag geschehen
so wie ein Kind im Weitergehen
von jedem Wehen
sich viele Blüten schenken läßt.

Reiner Maria Rilke
En „Mir zur Feier“ (1909)

por Jose Carlos Contreras

Ronda siempre ha sido para mí un lugar para escapar del sentimiento de lo cercano. La primera vez que estuve allí quedé encantado. Desde lo alto he visto el horizonte y huído a la lejanía contemplando los montes allende, porque una de las definiciones que leyera alguna vez en alguna página de un libro fue que „la poesía es siempre lo lejano“, lo distante, lo que está contemplándonos que lo contemplamos. Aquella primera vez que vagué por Ronda, tras una caminata por sus campiñas para observar su precipicio frente a frente y terminar la vuelta subiendo por la entrada lateral a la ciudad, quedé sorprendido de tanta luz y tanto misterio piedra sobre piedra. Esta vez he vuelto con mi mochila y mis docenas de deseos: compartir a cada instante las sensaciones espirituales que se puede sentir caminando por sus campiñas leyendo en mi memoria los poemas de uno de los mas extraordinarios poetas en lengua alemana: Rainer Maria Rilke.

A Rilke le gustaba Ronda. Como a ti (si es que la conoces) o a mí. Pero no sé si al vate nacido en Praga le gustaba las corridas de toros, porque delante de la segunda Plaza más antigua de España se levanta la portentosa imagen de un toro de bronce, tan bello como un poema de Rilke. Toro que ha fotografiado con elegancia de bisoño mi hijo de cinco abriles. Nunca he visto toros en Ronda, empero me he paseado por su centenario coso que se sitúa a unos metros del precipicio que puede quitar la respiracion de quien padezca de vértigo o hacer sentir a cualquier persona de carne y hueso el vuelo de un pajaro libre contemplando de alguna ventana el paisaje montañoso que se aprecia a lontananza.

Ronda también es tierra de toreros. Aquí nació Antonio Ordoñez (amigo del escritor Ernest Hemingway), a quien no vi torear en mi niñez en Lima, pero que otras gentes me hablaron mucho de él, de su elegancia con la muleta y su sapiencia a la hora de entrar a matar. El era el sabio ejemplo de ese refrán toreril que dice que las orejas se cortan con la espada, y así parece estar cortado Ronda: por una espada que divide su plataforma rocosa en dos, cuyo tajo pasea serpenteando las aguas del río Guadalevin. Pero yo no quería hablar de Ordoñez, sino de mi caminata por Ronda recordando a Rainer Maria Rilke, y en esta reseña no es mi intención reventarle cuetes a Ronda, porque Ronda no lo necesita, ya que Ronda es majestuosa y encantadora, obligatorio paso para quien desee visitar una ciudad levantada sobre el cielo.

Rilke estuvo en Ronda desde el 9 de diiciembre de 1912 hasta el 19 de febrero de 1913 y quedó prendado de este lugar andalúz. En una carta que escribió a su madre fechada el 13 de diciembre de 2012 describe a Ronda como „una de las ciudades mas antiguas y curiosas de España, se encuentra grandiosamente sobre dos mesetas rocosas entre las cuales existe una profundidad de 150 metros y un barranco que apenas tiene 90 metros de ancho por donde pasa debajo buscando su camino el rio Guadalevin“ (1). En Ronda escribió los primeros 31versos de la sexta de las Elegías de Duino(2). Abajo apunto los siete primeros:

Feigebaum, seit wie lange schon ists mir bedeutend,
wie du die Blüte beinah ganz überschlägst
und hinein in die zeitig entschlossene Frucht,
ungerühmt, drängst dein reines Geheimnis.
Wie der Fontäne Rohr treibt dein gebognes Gezweig
Abwärts den Saft und hinan: und er springt aus dem Schlaf,
fast nicht erwachend, ins Glück seiner süßesten Leistung.

Ronda debe de estar muy agradecida a Rilke, porque en sus callejuelas se puede leer transcripciones recordando el paso del poeta. Supongo que no pocos vienen a la ciudad tras las huellas del escritor tratando de averiguar por que le gustó esta ciudad al vate que escribía en alemán. He vuelto a contemplar la campiña desde el puente y al puente desde la campiña. Me he perdido por sus plazas y callecitas, además he visitado los restos árabes que todavía dejan respirar un pasado importante. A mi hijo le ha encantado lanzar piedras al río Guadalevin en su zona baja y el sonido de sus cascadas me han hecho soñar:

Selten reicht ein Schauer feuchter Fäule
aus dem Gartenschatten, wo einander
Tropfen fallen hören und ein Wander-
Vogel lautet, zu der Säule,
die in Majoran und Koriander
steht und Sommerstunden zeigt;

Quizá algún día mi hijo vuelva a arrojar piedrecillas en el río de Ronda, y recuerde sus pasos de pimpollo de inco años; quizá las piedras y los árboles lo vuelvan a reconocer y los barrancos empinen la mirada para observarlo desde lo alto. Gracias Ronda por seguir siendo Ronda. A ti vuelvo y de ti me voy. Como dice el poema: „me voy para volver“.


(1) „Ronda ist eine der ältesten und merkwürdigsten Städte Spaniens, liegt großartig da auf zwei immensen Felsplateaus zwischen denen in einer Tiefe von 150 m und in einer Schlucht, die kaum 90 breit ist, unten der Guadalevin (der Fluß) seinen Weg sucht“. En Rilkes Winter en Ronda de Renate Scharffenberg.

(2) En cronología y lugares de composición de Las Elegías del Duino. Traducción y prólogo Jorge Mejía Toro. Universidad de Antioquía. Julio de 2010. XVI Elegías del Duino