martes, 31 de julio de 2012

LA BANALIZACIÓN DEL TIEMPO LIBRE: ¿QUÉ ES CULTURA EL DÍA DE HOY?



„El contrato social no está siendo modelado
por la dinámica política sino pora la industria
del entretenimiento“

Peter Sloterdijk

„Ahora la economía ha puesto sus miras en
última esfera de la actividad humana que
restaba por mercantilizar: la cultura. Los rituales
culturales, las actividades comunitarias, las
reuniones sociales, el arte, los deportes y los
juegos, los movimientos sociales y la actividad
cívica, todo resulta invadido por la esfera
comercial“
Jeremy Rifkin
La era del acceso. Paidós 2000. Página 7.


Entro a una exposición de arte y me quedo perplejo; me meto a una función vespertina de cine y me aburro; leo el libro de un autor moderno y me pasa lo mismo. Entonces percibo un furúnculo piloso que encierra pus y que produce una banalización insoportable sobre la piel del trabajo creativo. Para ser menos aguafiestas, y un poco más esponjas, quizá debo ya de estar loco y mi locura me impide percibir la belleza de la cultura actual. Ojo, ojito que no persigo ver a la belleza en su estado más puro o de clímax , pero al menos que su presencia no sea meramente banal, frívola, vacía y de entretenimiento, sino que persigo que produzca en mi un profundo proceso de discernación, reflexión e introspección sobre la condición humana.

Pues luego me hago la pregunta si todo eso es cultura. Si todo lo que veo en los cines, observo en los museos o leo en los libros, temas que finalmente abordo revisando los comentarios en los medios de prensa, no resulta ser más que una adulación desmedida por parte de los modernos publicistas que han tomado en el podio el papel de los críticos. ¿Es eso cultura?. ¿Qué es cultura, entonces? Y si todo es cultura de esa manera tan banal, frívola y vacía, quiere decir que la cultura no existe, que la cultura se ha muerto. Que la cultura es cantidad y no calidad. Que la cultura debe ser light y que entretenga. Y sobre todo que venda, porque si no vende, no es cultura, entonces la cultura de masas, como ya lo dijeran Horkheimer y Adorno, es prioritariamente mercantil. Cuanto tienes, cuanto vales. Cuanto vendes, cuanto vales. Si no vendes nada no sirves para nada: no vales.

Sé que exagero, porque todavía perviven en el seno de nuestros museos modernos, teatros, libros y periódicos, la esencia de la cultura de gran nivel, pero es que si no exagero en esta página hasta el paroxismo, tú que me lees querido lector no te atreverías luego a ver a tu alrededor y comprobar lo que te digo ¿Qué está pasando con la cultura?.

Sin duda que los inventos en el campo de las comunicaciones han facilitado nuestro deslizamiento a través de espacios en donde antes era imposible andar a una velocidad tan admirable, la revolución digital, como lo llama Jeremy Rifkin, pero por otro lado esos inventos nos están creando problemas: por ejemplo hay gente que ya no lee una obra clásica y se pasan horas en el ordenador colgados de internet. Por otro lado esos inventos crean una banalización de la creatividad: no sé si llamar creatividad a un vídeo de tres minutos donde un perro se muerde la cola y es visto por decenas de millones de personas. He aquí un ejempo de la masificación y la banalización del espectáculo. Lo mismo ocurre en otros campos, y el ejemplo del perro que se muerde la cola en you tube pude trasadarse en el campo de la cultura. Cuando la cultura de masas saca la cabeza, su carácter estético se esconde en los pies.

La dictadura de la economía de mercado está obligando a andar en muletas a la cultura de nivel. Para ser más sinceros: la está matando. ¿Es igual un cuadro de Velázquez o Canaletto, por citar alguno, que una mamarrachada de un expositor que utiliza materiales digitales? ¿Un libro de Miguel de Cervantes o Jorge Luis Borges se podrá comparar con el mejor libro del año que anuncian con bombos y platillos los publicitas de la editorial de turno? ¿Es buen cine una película que me hace recordar dónde se quedaron aquellos tiempos de Akira Kurosawa o Ingmar Bergman? Lo ligth vende porque la industria del entretenimiento se enriquece. Por lo tanto estamos expuestos a un empobrecimiento de la cultura, y lo peor es que ni siquiera nos damos cuenta, porque las nuevas generaciones desconocen lo anterior, y desconocen los antecedentes de la cultura de nivel, de ese modo tomarán como real cultura, la cultura de hogaño que exhibe su esencia en la masificación, la banalización y la concepción de cultura como mero espectáculo. Por lo tanto los mecanismos del proceso creativo no se erigen necesariamente por criterios de exigencia o de calidad, sino de rentabilidad financiera. ¿Quién nos salva de esto? Este es un tema que saca ronchas. A ver si alguien dice algo. Me siento huérfano, pero no se lo digas a nadie. A fin de cuentas todos acabaremos en el cementerio. ¡Va por ustedes!

sábado, 21 de julio de 2012

TOTÓ LA MOMPOSINA EN KARLSRUHE 2012




„La música no es más que la imagen
del universo que se poetiza“
Lorca y las formas de la música.
En Leciones sobre Fedrico García Lorca.
Granada. Página 241.

„Por otro lado, a propósito aún de la poesía griega
arcaica, debemos recordar la magnitud de la religiosidad
que subyace en el origen tanto de la poesía, la
música y la danza. (...) Por tanto, durante muchos siglos
una poesía dialectal, sin escritura, bailable, musicalizada
y cantada surgió en Grecia antes de la invención del
alfabeto (...)“
La poesía en las lenguas indígenas de México
Carlos Montemayor


Por Jose Carlos Contreras

Dicen que la infancia es la patria de los hombres. Allí me sentí acurrucado anteayer mientras escuchaba y bailaba la música de Totó la Momposina en el festival de música „Zelltival“ de la ciudad de Karlsruhe, Alemania.

Aquella música que cuando era niño entraba a mis oídos provocándome una fascinación señorial y que provenía de la vivienda de los vecinos afroperuanos en Lima, volvió a resucitar en mí los sonidos y los recuerdos de los viejos ayeres. ¡Qué vivan los fantasmas de abajo el puente, la chicha morada y el pisco sauer!. La ciudad de Lima, capital de Perú, está ubicada frente al oceáno Pacífico. Por su parte Colombia está bañada también por el océano Pacífico y, además, por las olasdel Mar Caribe. Quizá la riqueza de posesión de dos aguas que bañan las costas de Colombia sea la clave de la belleza de los ritmos colombianos: que fascina no a pocos, por esas aguas llegaron esos ritmos sobre barcos desde el continente africano. El cumbé se convirtió en cumbia, y otras formas musicales que desconozco. Empero aquí está, gracias a los Dioses Chibchas o al Dios Yorubá, Totó la Momposina, para rescatarlos, aplicarlos y conservarlos hasta la eternidad.

Totó lo dijo el jueves: hago música para rescatar del olvido los ritmos, los bailes y los instrumentos de mi querida Colombia. Totó la Momposina es una Diosa vestida de música con una voz y un carisma impresionantes, acompañada de siete querubines que tocan flautas machos y hembras y demás parafernalia musical. Yo que llevo disfrutando las canciones de Totó la Momposina muchos años a través de cidís, el jueves pasado (19.07.2012) por fin tuve la suerte de disfrutarla en vivo. Totó la Momposina es la reina de Colombia, con perdón de las otras reinas que la industria de la música ha creado a base de inversión financiera. Esta reina, sin trapisondas, sí es una reina de verdad.

Anteayer Totó la Momposina comentó que se sentía nuevamente como una cantante que recién empezaba su carrera. Que ahora va de lugar en lugar, duerme en los coches, se ducha en los teatros, canta, se alista y enrumba a las otras ciudades que forman parte de su gira de verano 2012. Eso dijo Totó. Lo que me llamó la atención es que en el Zelltival de Karlsruhe, el festival de música que organiza el Tollhaus en el sur de Alemania, casi toda la sala estaba llena de asiento dispuestos matematicamente. ¿Asientos? ¿pero quién se atreve a sentarse cuando está delante de la música de Totó la Momposina?. Dicho y hecho. El asiento que tuve en primera fila apenas sintió mi calor cinco minutos.

Durante todo el espectáculo la mitad de las sillas estuvieron vacías. Con ese ritmo de tambores, con esos movimientos contagiantes, con esa música que tal vez la haya bailado muchas veces Gabriel García Márquez, no había remedio que dejar salir el bailador que todos llevamos dentro. Totó fue culpable del calor de los cuerpos, fue culpable de que la gente joven de Alemania, que el jueves la vio, se haga la pregunta si la música no es sólo la que nos trae las radios comerciales o las campañas de mercados para arrasar las listas de ventas en el verano. No, aquí está Totó la Momposina, micrófono en mano, instrumento al ristre, tratando de rescatar el santo y seña del pasado colombiano, pero ojo, ojito, dejando que se acoplen nuevos instrumentos a los ritmos de antaño.

!Mis respetos reyna de Colombia! ¡Qué viva la música y la poesía!
 

¡Va por ustedes!

martes, 17 de julio de 2012

LA NIÑA DEL LIBRO, EL PARAGUAS Y EL PERRITO BAJO LA LLUVIA (DE KARLSRUHE)


„Meditar es dialogar con algún muerto“
Nicolás Gómez Dávila

„Según Platón, la mayor parte de la
humanidad se contenta, lo mismo que
los prisioneros de la caverna, con el
mundo de la mera apariencia. Sólo los
filósofos salen de la caverna y aprenden
a percibir las cosas tal como realmente son;
sólo éstos alcanzan un cimiento genuino“
Mercedes García G.
La Caverna de Platón y otras delicias de la
Filosofía.

„El hombre ha nacido libre y, sin embargo,
vive en todas partes encadenado“
Jean-Jacques Rousseau.
El contrato social.


Anteayer escribía el texto „Para qué sirve leer“, con un pesimismo enrabietado que hasta yo mismo me asusto al repasarlo. No obstante las cosas son como son y hay que respetar a su yo y sus circunstancias. Inclusive ir más allá, porque como yo soy yo y mis contradicciones, no le puedo dar una vuelta de tuerca a las palabras que escribí hablando de las lecturas y los libros en „para qué sirve leer“, porque, al fin y al cabo, leer es simplemente leer. El asunto es volver a precisar a qué me refería con leer. En ese sentido debo dejar claro que me refiería en gran medida a la lectura de libros de ficción, y especialmente del rubro de literatura clásica. En este aspecto quiero defender a la literatura actual, pero debo criticar a la producción banal de muchos escritores modernos, porque leyéndoles, se corre el riesgo de acabar ulcerado del cerebro (perdón por la aberración biológica).

Como me mola aquel pensamiento que dice que es bueno que una persona se sorprenda siempre, que se sorprenda de las cosas más sencillas, o de las cosas más arcanas, que se sorprenda inclusive de si misma, porque sorprenderse es vital oficio para seguir viviendo, ya que el día que alguien deja de sorprenderse es que casi está acabado. Siguiendo la premisa del factor „sorpréndete y seguirás con vida“, les cuento que el domingo por la mañana, cuando iba en bici a los estudios de la radio, donde hago un programa en español y alemán, vi una imagen que fue la antítesis de lo que había escrito ese día a la hora que los gallos cantan (1).

Mientras lluvia tenuemente, vi a una niña sentada sobre una piedra del parque ubicado detrás del Museo de Historia Natural de Karlsruhe (Alemania). Leía un libro ensimismada en sus párrafos, el cual sujetaba con su mano izquierda, y, con la derecha sostenía un paraguas que la protegía por completo de la lluvia, y entre los dedos de esa mano salía una cuerda que sujetaba a un perro que se movía lentamente sobre el césped, acostumbrado, quizá a no interrumpir la lectura de su ama de diez u once abriles. Imagen sumamente hermosa: una lectora que me ha partido el alma, y que ha echado por tierra todos mis pesimismos en torno a la lectura (eso espero).

La imagen ha sido de embrujo. No sé por qué lo escribo en pretérito perfecto, tal vez porque la visión siga en mi cerebro como un círculo fotográfico no cerrado por completo, aunque, la verdad, debería de escribirlo en presente de indicativo, porque esa imagen de una niña sujetando su libro, abstraída en su lectura bajo la lluvia, cobijada bajo el paraguas y sujetando a un perro sabedor y respetuoso de las aficiones de su ama, nos dice que la lectura no ha muerto. ¡Qué libro digital y ocho cuartos, estoy hablando de un libro de papel!. Y perdonen mi romanticismo. Si el filósofo Richard David Precht (2) me leyera, se reiría de mí. Pero sé que él –tan inteligente como es- me lo hubiera perdonado, porque el alma humano, o mis reacciones de chimpancé internauta puede sufrir el desdoblamiento de las más extrañas y ambiguas actitudes.

En homenaje a esa niña desconocida sentada en el parque detrás del Museo Natural de la ciudad donde vivo, quiero rendir honor a la lectura. A esa vieja manía de comerse los libros con pasión, y de desmenuzarlos con pinzas, pero para esto ya tenemos a Wittgenstein, quien nos ha ahorrado el trabajo abordando el lenguaje y el contexto en que afloran las palabras en este „parque zoológico humano“ (3)

(2) Richard David Precht (Solingen, Alemania,1964). Filósofo alemán. Autor de los sabrosos libros „Wer bin ich-und wenn ja wie viele?“, „Liebe. Ein unordentliches Gefühl“, entro otros.
(3) Peter Sloterdijk (Karlsruhe. Alemania. 1947). Filósofo alemán, autor de „Crítica de la razón cínica“, „Esferas 1“, „Normas para el parque humano. Una respuesta a la ´Carta sobre el humanismo de Heidegger“,entre otros.

sábado, 14 de julio de 2012

PARA QUÉ SIRVE LEER


¿Y qué hace una rata despierta? Olisquear.
Jean - Didier. Biólogo.

"La mediocridad de las clases medias en general"
La posibildad de una isla.
Michel Houellebecq

"Todos tenemos un doble que vive en las antípodas.
Pero encontrarlo es muy difícil porque los dobles
tienden siempre a efectuar el movimiento contrario"
Doblaje.
Julio Ramón Ribeyro

Algunos leen para meditar, para escaparse de la realidad, aprender, torcerle el cuello al aburrimiento cotidiano. Otros para pasar un buen rato, pasar las horas y las deshoras. Consumirlas con disimulo. Hay quienes leen, y entienden, pero no comprenden.  A tanta reflexión, iluso sería plantearse que la lectura pueda cambiar el mundo. Mucho más arrogante sería pensar que conociendo lo que leen las personas se pueda saber quiénes son y con qué pie cojean. En mis viajes en barcos conocí a gente que no había leído casi nada y eran buenas gentes que no le habían robado nunca a nadie (con el perdón de los banqueros, y parafraseando a Bertolt Brecht). Al fin y al cabo, a quién le importa esto. Cada quien con su tema, su lección y su virtuisismo. El oficio de lector a veces puede resultar un tanto masoquista. Seguro que a muchos no les debe de importar que la lectura sea o no tiene que ser obligatoriamente trascendental. A mí sí. ¿Craso error? no lo sé. Una lectura que no me cubra por entero el cuerpo y el alma como una ducha debajo de una cascada como las que descubrí en República Dominicana o en la selva baja de Perú, no tiene sentido.

Ahora se dice que se lee mucho, internet, por ejemplo, wikipedia, quizá, sms, no sé, pero el nivel de lectura de los libros clásicos ha decaído, y no me refiero a su comprensión y discernimiento, porque me he tocado con gentes en España que se les hacía difícil entender el Quijote de la Mancha. Quizá peque de pesimista, pero no se olviden que un pesimista es un optimista bien informado.

Aparezco después de tantas lunas en este blog, y vengo con ganas de sacar ronchas. Es que tenemos que sacar ampollas, porque si no lo digo, pues, entonces para qué sirve todo esto. En mi último periplo por España me ha quedado el latigazo de ver a mucha gente que la está pasando mal. ¿Puede cambiar la lectura esta situaciòn? No. O sí. Leer tambien puede resultar subversivo, pero leer qué, y para qué. Leer las historietas del Paturusú o las caminatas de San Porondogué. En Málaga me he topado con un diario que decía que en España hay tres escritoras fenómenos cuyos libros son superventas a pesar que ningún diario escribiera sobre ellos. No lo creo. El reportaje sobre ellas me pareció más un trabajo publicitario, pero, de ser verdad, me alegro, aunque desconozco el contenido de los libros de esas autoras, me queda la duda de su trascendencia. En España me toco siempre con libros sumamente importantes (en Latinoamérica con muchos más) pero nadie les da bola. La crítica a veces se equivoca, o quiere equivocarse, o -para ser más claros- no lee, no lee los libros que critican, o lo leen a retazos, porque el tiempo apremia.

A veces, cuando camino por las esquinas de las librerías, me llama tanto la atención encontrarme con libros cuyas tapas están adornadas con una recomendación de algún crítico señalando cosas como estas: "el mejor libro de la presente temporada", "sin duda el libro del año", "no hay duda, nos encontramos frente al libro del siglo", "la literatura tiene un nombre y se llama ...". Cosas de estas causan daño a la literatura, porque convierten al libro como un mero producto de mercadillo, en una mercancía que puede vender el que más grita. Los editores lo saben, y los amigos de los amigos, también. Pero se callan. Pero el que calla otorga. Inclusive en este blog me he tocado con algunos comentarios de gran nivel criticando a los críticos alemanes: quién critica a los críticos. Gracias por estar allí. Y si encuentras un buen libro, pasa la voz. Ya vuelvo. Ya vuelvo digo, porque empieza mi época de vacaciones.

Va por ustedes!

lunes, 4 de junio de 2012

DE MALAGA A RONDA EN BUSCA DE RAINER MARIA RILKE



Du mußt das Leben nicht verstehen,
dann wird es werden wie ein Fest.
Und laß dir jeden Tag geschehen
so wie ein Kind im Weitergehen
von jedem Wehen
sich viele Blüten schenken läßt.

Reiner Maria Rilke
En „Mir zur Feier“ (1909)

por Jose Carlos Contreras

Ronda siempre ha sido para mí un lugar para escapar del sentimiento de lo cercano. La primera vez que estuve allí quedé encantado. Desde lo alto he visto el horizonte y huído a la lejanía contemplando los montes allende, porque una de las definiciones que leyera alguna vez en alguna página de un libro fue que „la poesía es siempre lo lejano“, lo distante, lo que está contemplándonos que lo contemplamos. Aquella primera vez que vagué por Ronda, tras una caminata por sus campiñas para observar su precipicio frente a frente y terminar la vuelta subiendo por la entrada lateral a la ciudad, quedé sorprendido de tanta luz y tanto misterio piedra sobre piedra. Esta vez he vuelto con mi mochila y mis docenas de deseos: compartir a cada instante las sensaciones espirituales que se puede sentir caminando por sus campiñas leyendo en mi memoria los poemas de uno de los mas extraordinarios poetas en lengua alemana: Rainer Maria Rilke.

A Rilke le gustaba Ronda. Como a ti (si es que la conoces) o a mí. Pero no sé si al vate nacido en Praga le gustaba las corridas de toros, porque delante de la segunda Plaza más antigua de España se levanta la portentosa imagen de un toro de bronce, tan bello como un poema de Rilke. Toro que ha fotografiado con elegancia de bisoño mi hijo de cinco abriles. Nunca he visto toros en Ronda, empero me he paseado por su centenario coso que se sitúa a unos metros del precipicio que puede quitar la respiracion de quien padezca de vértigo o hacer sentir a cualquier persona de carne y hueso el vuelo de un pajaro libre contemplando de alguna ventana el paisaje montañoso que se aprecia a lontananza.

Ronda también es tierra de toreros. Aquí nació Antonio Ordoñez (amigo del escritor Ernest Hemingway), a quien no vi torear en mi niñez en Lima, pero que otras gentes me hablaron mucho de él, de su elegancia con la muleta y su sapiencia a la hora de entrar a matar. El era el sabio ejemplo de ese refrán toreril que dice que las orejas se cortan con la espada, y así parece estar cortado Ronda: por una espada que divide su plataforma rocosa en dos, cuyo tajo pasea serpenteando las aguas del río Guadalevin. Pero yo no quería hablar de Ordoñez, sino de mi caminata por Ronda recordando a Rainer Maria Rilke, y en esta reseña no es mi intención reventarle cuetes a Ronda, porque Ronda no lo necesita, ya que Ronda es majestuosa y encantadora, obligatorio paso para quien desee visitar una ciudad levantada sobre el cielo.

Rilke estuvo en Ronda desde el 9 de diiciembre de 1912 hasta el 19 de febrero de 1913 y quedó prendado de este lugar andalúz. En una carta que escribió a su madre fechada el 13 de diciembre de 2012 describe a Ronda como „una de las ciudades mas antiguas y curiosas de España, se encuentra grandiosamente sobre dos mesetas rocosas entre las cuales existe una profundidad de 150 metros y un barranco que apenas tiene 90 metros de ancho por donde pasa debajo buscando su camino el rio Guadalevin“ (1). En Ronda escribió los primeros 31versos de la sexta de las Elegías de Duino(2). Abajo apunto los siete primeros:

Feigebaum, seit wie lange schon ists mir bedeutend,
wie du die Blüte beinah ganz überschlägst
und hinein in die zeitig entschlossene Frucht,
ungerühmt, drängst dein reines Geheimnis.
Wie der Fontäne Rohr treibt dein gebognes Gezweig
Abwärts den Saft und hinan: und er springt aus dem Schlaf,
fast nicht erwachend, ins Glück seiner süßesten Leistung.

Ronda debe de estar muy agradecida a Rilke, porque en sus callejuelas se puede leer transcripciones recordando el paso del poeta. Supongo que no pocos vienen a la ciudad tras las huellas del escritor tratando de averiguar por que le gustó esta ciudad al vate que escribía en alemán. He vuelto a contemplar la campiña desde el puente y al puente desde la campiña. Me he perdido por sus plazas y callecitas, además he visitado los restos árabes que todavía dejan respirar un pasado importante. A mi hijo le ha encantado lanzar piedras al río Guadalevin en su zona baja y el sonido de sus cascadas me han hecho soñar:

Selten reicht ein Schauer feuchter Fäule
aus dem Gartenschatten, wo einander
Tropfen fallen hören und ein Wander-
Vogel lautet, zu der Säule,
die in Majoran und Koriander
steht und Sommerstunden zeigt;

Quizá algún día mi hijo vuelva a arrojar piedrecillas en el río de Ronda, y recuerde sus pasos de pimpollo de inco años; quizá las piedras y los árboles lo vuelvan a reconocer y los barrancos empinen la mirada para observarlo desde lo alto. Gracias Ronda por seguir siendo Ronda. A ti vuelvo y de ti me voy. Como dice el poema: „me voy para volver“.


(1) „Ronda ist eine der ältesten und merkwürdigsten Städte Spaniens, liegt großartig da auf zwei immensen Felsplateaus zwischen denen in einer Tiefe von 150 m und in einer Schlucht, die kaum 90 breit ist, unten der Guadalevin (der Fluß) seinen Weg sucht“. En Rilkes Winter en Ronda de Renate Scharffenberg.

(2) En cronología y lugares de composición de Las Elegías del Duino. Traducción y prólogo Jorge Mejía Toro. Universidad de Antioquía. Julio de 2010. XVI Elegías del Duino

miércoles, 9 de mayo de 2012

DE LOS LIBROS PREFERIDOS DE FRANCOIS HOLLANDE A LOS LIBROS PREFERIDOS TUYOS


 „Nichts ist praktischer als eine gute Theorie“

Kurt Lewin

„No te afanes, alma mía, por una vida inmortal,
pero agota el ámbito de lo posible“

Píndaro

„Tenía muchos libros y casi ningún amigo“

Roberto Bolaño.
en 2666.


El domingo pasado a medianoche, cuando ya se conocía el nombre del nuevo presidente de Francia, me pregunté ¿cuál es el libro preferido de Francois Hollande?. La verdad es que no tenía ni idea, a pesar que siempre me ha gustado saber qué lee la gente, y especialmente la gente que tiene el timón de los asuntos de estado, y por qué leen, y si la verdad es, que leen, ¿comprenden lo que leen ?. En ese sentido siempre me ha llamado la atención que el expresidente de los Estados Unidos George Busch leyera en un año 87 libros. 87 obras – algunas de las cuales contaba con más de 700 páginas-  reseñaba la información que leí en 2008 y me trajo a la cabeza una serie de especulaciones.

En aquel entonces, un servidor, escribía:
Me entero por el blog del escritor Juan Cruz que Bush a dicho que en un año leyó, nada más y nada menos, que 87 libros. Desconozco los títulos de las obras, excepto la biografía de Churchill que dice haber leído Bush, y que posee 701 páginas. ¿Será verdad que Bush haya leído tantos libros en tan estrecho tiempo? Quizá habrán sido libros de reducidas páginas. No lo sabemos. Porque estamos hablando de 87 libros, y uno de ellos, tiene 701 páginas. Repito, del resto no tengo informaciones. Es admirable la rapidez y capacidad lectora del presidente. Al respecto, el periodista Lluis Bassets, que ha escrito un libro titulado “La oca del señor Bush” (1) lo duda. Yo también dudo, por supuesto que dudo. Como dice Cruz “si no le creemos en lo de las armas de destrucción masiva, ¿por qué le hemos de creer en las lecturas?“ (2).

La lectura de libros por parte de líderes o personalidades mundiales es uno de los temas que siempre me ha fascinado averiguar. Por sus lecturas los conocerás, por sus lecturas sabrás por qué pie cojean. Mentira. Es un asunto tan contradictorio, que el arte de las palabras mucho, poco o apenas puede trastocar la psicología o el lado humano, o viceversa, del lector: luego, en sus acciones los conocerás. A más literatura -u otras lecturas, por supuesto- no significa obligatoriamente más inteligencia o más capacidad de discernir la simbiosis entre ética y moral en la vida cotidiana (sobre los valores morales y el pensamiento complejo, recomendaría leer al filósofo frances (3) Edgar Morin). La literatura no puede salvar al mundo. Espero que me equivoque, es que, por lo que veo, me he vuelto un pesimista, ya lo decía Mario Benedetti, un pesimista es un optimista bien informado. El Dr. Jekyll y el Mr. Hyde que todos llevamos dentro, poco puede ocultarse al fin y al cabo tras una buena lectura. En ese sentido la literatura no tiene la potestad de cambiar las cosas del mundo al lado bueno. No lo creo. Pero debería creerlo. Quizá me equivoco. Y si es así, es escaso. Pero debería ser así. La literatura como ente transformador de un hombre cabal y justo.

He conocido en Latinoamérica a gente pacífica que leía “Mein Kampf” de Adolf Hitler y gente violenta que leía las aventuras de “El principito” de Antoine de Saint-Exupéry. Este mismo autor apuntaba desde su avión sus objetivos en la Segunda Guerra Mundial. Hasta que su bimotor fue derribado por un aviador y lector nazi que había leído fascinado los primeros libros de Saint-Exupéry cuando era niño (4). Ernest Hemingay, por ejemplo, aplaudía la sangre que derramaban los toros durante una buena faena del matador Antonio Ordoñez en las arenas de Castilla (exajero, aplaudía la faena del torero mientras el toro sufría). Ejemplos hay de sobra. Pero, ¿podrá la lectura cambiar la mente de las personas para el lado bueno o para el lado malo?. La pregunta no es tonta, pero parece.

Pero, Francois Hollande, el recientemente elegido presidente de todos los franceses ¿qué lee?, o mejor dicho, ¿cuál es su libro preferido. Hoy lo he sabido: uno de los libros preferidos de Hollande es „El mito de Sísifo“ de Albert Camus (5), tal como se publica en la edición de abril de 2012 de la revista alemana Wirtschaftswoche (6). Por supuesto, que para un periodista bien documentado en literatura fue una perita en dulce encontrarse con tan filosófico libro de cabecera de Hollande. Sin embargo gracias a la información de la página de Silvia Hernández titulada „Los libros preferidos de los gobernantes“ me entero que otro libro preferido de Francois Hollande es „Germinal" de Emile Zola. Y además, del lapsus que una vez cometiera Nicolas Sarkozy al citar, en uno de los tantos mítines de su campaña electoral, al autor Stéphane Camus, pero lo que quería decir fue Albert Camus (7).

miércoles, 2 de mayo de 2012

SOBRE CRÍTICOS, CRITICONES Y CRITICADOS / ECHAN AL TACHO SEIS DE LOS DIEZ TÍTULOS DE LA LISTA DE LOS LIBROS MÁS VENDIDOS EN ALEMANIA

 El libro „Der Hundertjährige, der aus dem Fenster stieg und verschwand“ del sueco Jonas Jonasson, es actualmente un „superventas“ en Alemania“. La obra es el debut como escritor de Jonasson y se está convirtiendo en un fenómeno de ventas internacional. „Die Tribute von Pannem: Gefährliche Liebe“, „Die Tribute von Pannem: Tödliche Spiele“ y „Die Tribute von Pannem: Flammender Zorn“ de Suzanne Collins, libros que ocupan respectivamente el primer, tercer y cuarto puesto de los libros más vendidos en Alemania en abril de 2012, son otros fenómenos que llaman la atención a los críticos literarios en la tierra de Goethe.


Cualquier obra literaria lee de una manera errónea
-y creativa- y por tanto malinterpreta, un texto
o textos precursores“

Harold Blomm

"Quería vivir, y todo lo demás no significaba nada.
Vivir y vivir mi vida, como quisiera y tanto tiempo
como quisiera"

Thomas Bernhard
en "El aliento" (1978)

"Nos preocupan las circunstancias de nuestra muerte,
sin duda; pero no está tan claro que nos procupen
las circunstancias de nuestro nacimiento"

Michel Houellebecq
en "La posibilidad de una isla"

Me entra un escozor de los mil demonios, saber que el oficio de crítico literario suele prestarse a una serie de conjeturas irracionales o racionales (desde el punto de vista en que se las mire). Primero: un crítico literario es un escritor frustrado. Segundo: un crítico literario es un escritor en potencia. Tercero: son verdaderas o son falsas la primera y segunda premisas. Cuarto: lo dejo allí, querido lector, con todo el respeto del mundo al conocimiento de la fenomenología y la hermeneutica, del estructuralismo o los conceptos de signo, etc., con el prurito de que tomes parte activa en este tema, y volvernos a hacer la pregunta de siempre: ¿por qué un crítico de literatura puede llegar a ser arbitrario o puede, en mayor o menor grado, llegar a ser un melifluo adulador?. ¿Por qué desde su punto de vista subjetivo puede desbaratar una obra (y, puede darse el caso, de soslayar otras) y destruir el proyecto literario de autores jóvenes?. Abordo el tema de los críticos literarios porque -y ahora llego al meollo del asunto- el domingo pasado vi arrojar al tacho a más de siete obras pertenecientes a la lista de los libros más vendidos en Alemania en abril - mayo 2012.

Dennys Scheck, el encargado de hacerlo, osea el encargado de arrojar los libros al fondo de un cubilete, es el director del programa de literatura „Druckfrisch“ que se emite en la segunda cadena de la televisión alemana ZDF. Scheck, “el „arrojador“, a quien admiro a veces por su valentía, y,quien a veces me produce repelús por su arrogancia, muestra no tener pelos en la lengua, asunto que me viene quitando el sueño desde ya hace mucho tiempo. En ese sentido, me pongo a pensar en la cantidad de horas que se pasaron frente a un ordenador los autores cuyos libros fueron arrojados al fondo de un bote de basura. ¿Qué dirán ellos? ¿Cómo se sentirán? Cuando un libro cae al agujero oculto del programa „Druckfrisch“ el autor ha muerto o casi muerto, parafreaseando el poema „Elogio a la ceguera“ de Jorge Luis Borges, pero se vende.

Para terminar el entripado y pasar a presentar la lista de libros que fueron arrojados a la basura, quiero dejar en claro que en la cultura del libro, todo libro no es cultura, tal como se nos pretende vender a través de la industria cultural (1), por lo que, muchas veces, un libro se transforma en mercancia, y a los mercaderes y a los industriales les interesa en demasía que el libro sea cultura. Y por lo tanto que se adquieran, pero que no se disctutan sobre ellos. Al fin y al cabo, lo que interesa son los grandes textos, no los grandes nombres. Así que señoras y señores a abrir bien los ojos, o mejor dicho a abrir bien las orejas, que todo lo que brilla no es oro, o todo lo que nos venden como brillante no es oro, e inclusive y viceversa, porque esto de la crítica es tan subjetivo que a veces me provoca un halo de gloria los textos deT. E. Hulme, R. Barthes, W. Iser, J. Derrida, M. Reich-Ranicky, H. Bloom, entre otros (2)

Aquí la lista de los diez libros más vendidos en Alemania en abril de 2012. Seis de ellos fueron echados a la basura en el programa Druckfrisch (3). Y son los siguientes:

Puesto 10: „Gier“ de Arne Dahl.
Puesto 9: „Schändung“ de Jussi Adler Olssen
Puesto: 8 „Erlösung“ de Jussi Adler Olssen
Puesto 7: „Bei Hitze ist es wenigstens nicht kalt“ de Dora Heldt
Puesto 6: „Die Tränen der Maori-Göttin“ de la alemana Sara Lark
Puesto 5: Jussi Adler Olssen  Das Alphabethaus“

Y los que fueron alabados son los siguientes:

Puesto 4: Die Tribute von Pannem: Flammender Zorn“ de Suzanne Collins
Puesto 3: Die Tribute von Pannem: Tödliche Spiele“ de Suzanne Collins
Puesto 2: Der Hundertjährige, der aus dem Fenster stieg und verschwand“ del sueco (1962) Jonas Jonasson Vita.
Puesto 1: Die Tribute von Pannem: Gefährliche Liebe de Suzanne Collins

(1) leer al filósofo alemán Adorno que fue uno de los primeros en hablar de „industria cultural“. T. W. Adorno. Kultur kritik und Gesellschaft I. Prismen ohne Leitbild. Suhrkamp Verlag. Frankfurt am Main. 1977. T. H. Adorno. „Crítica de la cultura de sociedad I. Prismas sin imagen directriz. Ediciones Akal. Madrid. 2008.

(2) Les recomiendo leer el libro The Cambridge History  of Literary Criticism. Vol. VIII. Cambridge Univertsity Press. 1995. Título en castellano: „Historia de la crítica literaria del siglo XX. del formalismo al postestructuralismo“. Ediciones Akal. Madrid. 2010.

(3) Para ingresar a la página de internet de Druckfrisch: Zu Druckfrisch